Me toca y no voy a dejar títere con cabeza, que la mayoría no tenéis ni puta idea
El Arte y el Derecho no se llevan nada bien
1.- El título del topic se contesta con una frase:
¿De quién son los derechos de los temas de un grupo?
Los derechos de un tema son de su autor (o autores).
El término "autor" siempre es un término jurídico, formal, objetivo y nada opinable. No se es "más o menos autor". O se es "autor" o no se es nada en la canción, como no sea simple ejecutante (como yo cuando toco la canción de yellow submarine).
2.- Lo que en realidad se está preguntando en este topic no es de quién son los derechos de una pieza musical sino
quién se considera autor de ese tema. Pregunta totalmente distinta, pero que es también fácil de contestar teóricamente.
Pues bien:
Se considera autor a quien lo tenga inscrito en el registro correspondiente. Y si no está inscrito, el tema es de quien diga el Juez,
después de examinar las pruebas. Y si no hay juicio, es que no hay discusión, y entonces ¿qué más da de quién es el tema?
3.- En cuanto al proceso de composición, o cómo saber quién es el autor:
Una pieza musical es: ritmo, melodía y armonía. Si además es una canción, tiene letra, que se registra por separado. Todos los que hayan aportado algo, y
no me refiero a meros ejecutores de la grabación, sino a los que hayan aportado algo para construir el tema, tienen derecho a considerarse autores, y si pueden demostrarlo, puede ganar el juicio.
Otra cosa es el PESO de cada aportación. La casuística es inabarcable.
Porque si al registrar el tema (bien en un disco duro, bien en una partitura) el batería mete un golpe de caja donde nadie lo esperaba, eso NO es componer la canción. Sin embargo, si el batería decide hacer todo el tema en 3/4 en lugar de 4/4 como estaba previsto, eso SÍ es ayudar en la composición.
4.-
El aspecto artistico que no se puede registrar.
Un tema de los Ramones tocado por Dream Theatre NO ES EL MISMO TEMA, aunque la partitura sea la misma. Hay que tener en cuenta que una canción escrita en una partitura puede sonar de infinitas formas distintas. Y si no, fijaos en la música clásica, que no hay dos grabaciones iguales.
Por tanto, todas esas pequeñas aportaciones como el golpe de slap del bajista, el redoble del batería, el colchón de cuerdas que mete el teclista, o el riff de relleno que mete el solista, no les convierten en autores de la canción, aunque la canción varíe y suene muy distinta. Por eso, cuando se versionea un tema, hay que pedir permiso o pagar... A LOS AUTORES.
Cuando un tema está registrado, nada importa si el grupo se lleva bien o mal, o incluso el proceso por el que la banda contribuyó a la grabación del tema. Cuando nos muramos, nuestros herederos se pelearán entre sí por los temas exitosos que no estén registrados correctamente.
Ese es el aspecto legal.
Por supuesto, la visión que tengamos de todo este problema depende de la actitud que tengamos frente a la canción, frente a la música y frente al grupo.
Eso sí, la doctrina PITARSKY-THE BAND también es válida: Si yo hago una canción en plan Do FA Sol, le meto una melodía y una letra y la registro, pues es mía, y
si quiero meter en el formulario de registro a todos los integrantes de la banda, o a mi suegra, pues también serán los autores. Legalmente, que es lo que importa. Eso fue lo que hicieron John Lennon y Paul McCArtney. Decidieron poner a nombre de los dos tanto las canciones de uno como las del otro. Legalmente, Julia es un tema de Lennon y de MacCartney. Lo demás son conversaciones de sobremesa o foro de aficionados a The Beatles.
Besos.