El caso es que el proceso que va desde abrir la caja hasta que lo colgué de un soporte de pared tras comprobar ajustes y probarlo ha sido un cúmulo de sorpresas agradables. Resumiendo, no entiendo como coño pueden hacer algo tan digno y venderlo a ese precio.
Para empezar es una réplica bastante fiel de un Jazzbass 75, salvo que el cuerpo es de aliso en vez de fresno (otros Jazzbass son de aliso, así que tampoco es ninguna falta que éste lo sea). Cuatro piezas forman el cuerpo, nada del otro jueves y más si consideramos que los Fender mexicanos suelen ser de cinco piezas. En cuanto a hardware y electrónica encontramos el menú standard de un Jazzbass 75, puente vintage de cuatro silletas, dos pastillas singlecoil de AlNiCo, golpeador tricapa y placa de controles cromada con dos volúmenes, un tono general y el jack de salida.

Mástil de arce con diapasón encolado de arce, pala tipo Fender con bocadito para no infringir patentes, clavijas tipo vintage abiertas muy suaves, precisas y que aguantan la afinación cojonudamente; Los inlays en imitación de madreperla negra son de verdad y están instalados con absoluta perfección, la misma perfección con la que están instalados y pulidos los trastes. La única excepción es la cejuela, de plástico con aspecto baratucho, aunque cortada y ajustada perfectamente de fábrica.


La unión entre mástil y cuerpo es perfecta, más ajustada que las planchas de un submarino


Si a eso le sumamos un acabado sin fallos y que responde positivamente a todos los ajustes tenemos un mueble muy bonito y barato pero...¿eso sonará?
Pues la respuesta es que si, que suena y que lo hace muy bien; el sonido es totalmente Jazzbass, potente y claro, sin notas muertas y entonación perfecta en todos los trastes. Los potenciómetros funcionan como se supone que deben hacerlo y sin ruidos, no hay motivo para cambiarlos del mismo modo que no hay motivo para cambiar el puente ni las pastillas por motivos de calidad. Otra cosa es que a uno le apetezca ponerle un puente Badass II o unas pastillas distintas por preferencia personal o porque semos frikis y estamos enfermos, pero necesidad no hay ninguna, el material instalado de serie es suficientemente bueno y en todo caso comparable a un Fender Mex o a un Squier Vintage Modified.
En resumen:
Evidentemente no es un Fender American Vintage '75 Jazz Bass pero es un instrumento digno, bien construido y bien acabado a un precio de risa; ideal como bajo de iniciación por lo bien que suena y se deja tocar, como bajo para el guitarrista que necesita uno para grabar sus cosillas sin gastar demasiado, como segundo bajo para quien que ya tenga uno "de marca"...o como bajo principal para cualquiera, no hay ningún motivo por el que prescindir de éste bajo como herramienta.
La única duda que tengo es sobre la estabilidad a largo plazo del mástil ya que éstos bajos no llevan las varillas de grafito de los Fender modernos. De todos modos los Fender antiguos tampoco las llevaban; de momento en las dos semanas que hace que lo tengo ha sido sometido a cambios de temperatura y humedad bastante duros y ni se ha enterado, los ajustes que le hice el primer día siguen exactos, así que no creo que haya problemas con eso.
Hala, ya me podéis lapidar. Jehová, Jehová, Jehová.
