Siguiente paso!!
Un paso simple pero crucial: el
taladro de los agujeros del puente... y justo ese día se convirtió en 'el día de los despropósitos'!!!
Tras comprobar las medidas de los casquillos y ver que bailaban en el hueco hecho con la broca de 12mm, me hice con una de 11mm en
Comercial Pazos como comenté en otro hilo. Hice unas pruebas en un trozo de pino, y en el taladro de 11mm costaba un poco pero finalmente el casquillo entraba. Luego se podía sacar con la técnica del taquito de madera en el fondo que aprieta el tornillo haciendo que el casquillo suba. Con gaseosa todo sale, pero al ir a pasarlo al cuerpo...
1. Marqué los puntos de taladrado en el cuerpo y seguidamente comprobé que el taladro de columna que me han prestado, con el que he hecho todos los agujeros hasta ahora no me servía. Cuando lo comprobé 'a ojo' hace unos meses me pareció que llegaba de sobra, pero no llega al punto exacto por 2 o 3 milímetros.
Caguenla ... ¿y entonces? pues ni corto ni perezoso usé la técnica que había empleado para los taladros de los bushings de la TeleFlica: una maderita donde se hacen los bujeros en su medida, se sujeta con unos gatos sobre el cuerpo y a darle a la
Black&Decker todo lo vertical que puedas!!!
Esto me anima (de nuevo) a hacerme con un taladro de columna con más 'escote'... a ver si para el próximo proyecto (¿cuantas veces he dicho ya eso...?

)
Y es que a pesar de la paciencia que le echo, soy terco como una mula y el día que me digo
'hoy hago esto' me cuesta no tirar p'alante.
2. Para comprobar si los taladros estaban bien espaciados me decidí a colocar los casquillos, los tornillos y el puente. Al ir a colocarlos ví que los dos casquillos que había comprado junto con el puente SON DIFERENTES.
Joé, siempre comprando en hilos de compra/venta y de vez en cuando mira lo que pasa... la próxima lo compro nuevo en una tienda, sea física o de web.
Uno de los casquillos tenía las paredes más gruesas y era más ancho que el otro, ¿cuál fue el que probé en el pino? Ni idea... pero ya era tarde para componendas, tenían que entrar. La leche. Qué duro, cuántos martillazos y qué miedo a que la caoba se raje por la presión. El caso es que una vez dentro, lo que asoma de los casquillos es suficientemente parecido como para que no se note, y la distancia entre los postes es la correcta, el puente entra.
3. Entonces todo correcto, vamos a sacar los casquillos y...
¡y una leche! El más ancho de los dos casquillos aceptó varios trocitos de madera que fueron convenientemente aplastados (o eso o hay un
agujero negro dentro de la caoba) hasta que el tornillo se negó a moverse más. Imposible sacarlo. Antes se destroza la cabeza al tornillo que sale el **** casquillo. No se puede. Pues ahí se queda, renuncio.
¿Y el otro?
TENGO que sacarlo, porque no he hecho el agujero para pasar el cable de masa!!
Ese sí salió... y menos mal que el casquillo más ancho no estaba colocado en el extremo de la prima...
La verdad es que para esto habría que conseguir la broca adecuada que supongo vendrá en pulgadas, porque de otro modo es un sufrimiento considerable.
Asi se ha quedado, tendré que tener cuidado en el acabado porque ese casquillo no lo saca de ahí ni
Hulk!
Lo siguiente es redondear las aristas del cuerpo, por delante y por detrás, con la vieja técnica de la lima y la lija.
Sí eso, me da un cierto temor meter una fresa en ese cuerpo tan terminado, y total, con un poco (mucho) más de tiempo vas controlando el avance... para cachondeo de
los colegas del
Comando Bricomanía, que me pintan levitando mientras doy sutilmente pasadas de lija o aplicando laca con un pincel finito de pelo de marta
El caso es que me animé lijando, lijando y he llegado a dejarlo más redondeado de lo que pretendía. Según el día me parece que al final la he desgraciado, o que está como debe ser, o que no es tan grave, o que no tiene porqué ser clavada a una Gibson, que así tiene algún detalle especial, etc. (quizá la próxima vez use la fresa...)
Bueno, sea como sea aquí está el
'mueble' tras unas pasadas de lija media, casi casi lista para comenzar a aplicar el acabado.
A ver si le hago alguna otra foto en un día luminoso, que esto de los flashes no es lo mío.
Para los aficionados a la estadística os diré que el tiempo invertido en la construcción del
'mueble' ha sido de algo más de ciento diez horas, esparcidas en fines de semana de cuatro meses. No cuento el tiempo de los cálculos, adaptación del plano y otros temas poco
'bricolajeros'.
Para el siguiente paso, el acabado, me hace falta recopilar información y productos, de modo que creo que no postearé avances semanalmente como hasta ahora; habrá que esperar un poco más... aunque hay un par de detalles que me gustaría comentar para conocer vuestra opinión, ya os consultaré.
