Anduve yo por el Palau Sant Jordi, en Barselona y la verdad es que, a pesar de que iba con la idea de que no me gustarían mucho por el tema de llevar tropecientosmil instrumentos y hacer otros tantos arreglos... me gustaron mucho.
Lo que no me gustó es que, no interactuaron entre ellos, es como si fueran mega-profesionales. Llegan, cada uno a su pedo y con su instrumento que le toca en la canción y "buenasss nochess barselonaaaa".
Yo estaba en grada, nivel 100 y los tenía cerca. El sonido era bueno y me lo pasé como un enano.
Eso si, los teloneros

. Ruido y una bola de sonido acojonante.
Es como si les dijeras a tres colegas tuyos que han aprendido hace dos días a tocar la guitarra, que se cuelguen una guitarra y les pones un ampli distorsionado al máximo y que los tres hagan lo mismo. Al bajista le pones un RAT a full y que siga las tónicas y el cantante, cualquier otro que ladre como un perro afónico.
Mismamente, ya tenemos al grupo (bueno me falta el batera que era el más normal).