
Reporrte de avance del proyecto
Después del bocao de la fresadora me dispuse a comenzar otro diapasón desde cero: me hice con alguna herramienta nueva y regruesé dos que tenía en bruto en la carpintería favorita de Stu, al que arrastré para que me mostrara dónde y cómo.
Gracias mil Stu.
El caso es que me cuesta un montón dar por perdido un trabajo hecho y aunque no siempre sea una buena idea, intento aprovecharlo todo. Así que me puse a dar vueltas al diapasón estropeado... si resulta que un lado presentaba una mordida de un milímetro o poco más de profundidad, lo cierto es que el otro lado tenía como un par de milímetros de más, ya que estaba cortado sobre la medida y aún no lo había atacado con la fresadora!!!!!
Así que ni corto ni perezoso, medí bien, marqué un nuevo centro desplazado respecto del anterior, y esta vez con cepillo y lija lo llevé a sus dimensiones definitivas. La verdad es que no tardé demasiado y este método es mucho más seguro para evitar accidentes con la fresadora. Había logrado recuperar el diapasón original!
Una vez en su medida, me dí cuenta de que el binding era un poco más estrecho que el alto del propio diapasón, por lo que pensé que si seguía el plan original de pegar el diapasón al mástil y por último el binding a ambos, no podría asegurar que se alineara correctamente... además tendría que limpiar muy bien los restos de cola del canal lateral.
Por eso, opté por encolar el binding al diapasón en primer lugar para encolarlo después al mástil todo junto.
La recomendación era pegarlo con cianocrilato, pero me da terror el tiempo de secado del ciano... esos tres segundos de que hacen gala Loctite y compañía... Si hay que pegar dos tiras de más de cuarenta centímetros, hay que tener tiempo de extender el pegamento, colocarlo, mirarlo, apretar, corregir...
¿La solución? Cianocrilato en gel, de secado lento.
Vaya invento!! Funciona de narices y tiene un tiempo de secado que según el frasco es de 1 minuto, con lo que hay de sobra para extenderlo entero, superponer el binding, etc. La verdad es que por no quedarme corto le eché demasiado, rebosó por delante, por detrás y se metió en las ranuras de los trastes.

Pero eso sí, quedó de la leche de firme.
Por si acaso, le puse una cuerdecilla apretadita y lo dejé dormir una noche entera.
Mientras tanto y para no quedarme parado, me metí con el contorno de la pala. Estaba cagao al colocar la plantilla y acercar la frsadora después de lo que hizo en el diapasón, pero totalmente infundado, se fue comiendo la caoba y el poco ébano que daba gusto.
Luego un poco de lima para la zona de contacto con el mástil, lijita a todo el borde y de maravilla!
Volvamos al diapasón.
Encolé el binding del final después de hacerles los cortes en inglete... que no quedaron de profesional, pero para ser la primera vez me valen.
Lijé la trasera hasta hacer desaparecer los restos de cianocrilato y enrasar con el binding. No fue del todo bien porque una punta del binding quedó un poco levantada y para enrasar tendría que haber comido demasiada madera... la próxima vez encolaré primero el diapasón y luego el binding

(ya veis que voy cambiando de opinión día a día...

)
Y ya está casi listo para encolar al mástil... antes los taladros para los puntos guía, que además servirán para poner un clavito (en uno de los taladros del traste 12 que están descentrados y no caen sobre el alma) de modo que no se mueva durante el encolado el apriete con los gatos.
Por supuesto el clavito se quita una vez encolado
Así que dicho y hecho;
Y tras un día con los gatos, llegó el momento de quitar los restos de ciano de los extremos de las ranuras.
¡Qué coñazo de trabajo!!!! Veintidós ranuras con dos extremos cada una: cuarenta y cuatro extremos, todos con un pegote de ciano que en el peor de los casos llegaba a los 5 milímetros!!!
¿Y cómo quito eso? ¿Qué herramienta uso?
Porque tiene que ser del ancho justo de la ranura, algo firme, que no se doble, que sea capaz de cortar el ciano (si lo arranca se puede llevar parte de la madera

)... y lo encontré!!!!!
¡¡Las famosas
sierras de cejuela Norman!!
Dan toda la impresión de estar hechas a partir de unas galgas, así que comprobé el grosor con el calibre y empleé dos: la de 17 para cortar el ciano y hacer casi todo el trabajo, y la de 22 para llevarlo al ancho casi-exacto de la ranura.
Y después de dos horas quitando ciano, le pegué los puntos guía y le pasé un taco de lija para poder hacer esta foto:
Ains...
