Real como la vida misma :
Un cliente entra en el bar y sin dar ni los buenos días se pone a silbarle al camarero
Camarero : Disculpe señor ¿ ha perdido al perro ?
Cliente : ¿ Lo cualo ?
Camarero : Nada, ¿ que quiere que le sirva ?
Ante una situación parecida el camarero le sugiere al cliente educadamente que lo más correcto no es silbar al camarero, ante lo cual este le responde que lo hace porque desconoce su nombre y el trabajador le hace saber que se llama : " Camarero por favor ".
En Llanes ( Asturias ) existe una sidrería que parece sacada de una peli de terror. Se trata de una casa antigua con una puerta de reja destartalada que da acceso a un patio y este al interior del local. Allí te encuentras al " Junco ", el tío es clavao. Pelo grasiento, medio canoso, peinado hacia atrás y patillas de Curro Jimenez. El local está lleno de carteles de corridas de toros y decorado con una cantidad de telas de araña con verdadera solera, pero, auténticas, como las de las películas, deben llevar años y años, es acojonante. En resumen, lo más cutre que ha parido madre. Pues resulta que todo el mundo lo conoce, si mal no recuerdo, se llama " El rompeolas ".
- Manolo ponme un café rápido que se me escapa el bus !
- Pues echa a correr.
Delante de un expositor de helados se para el típico borrachín y empieza a preguntar por los sabores de los mismos ( algunos aunque obvios, parece que los desconoce, chocolate, fresa ... ). Cuando llega al de tutti frutti, pregunta : ¿ Ese que es de ensaladilla rusa ?
Hoy estoy un poco espeso, cuando recuerde más ...