calem escribió:Si el diapasón es de arce, sabemos que esta madera es muy blanda, tanto que con el uso se harán marcas debidas a bendings, pequeños golpecitos etc... por eso estos diapasones tienen que ir barnizados a modo de protección, sino durarían poco tiempo.
¿El arce blando? La misma palabra
"arce" proviene de la latina
"acer" y probablemente por disimilación, metátesis o cualquier otro proceso fonético que no viene al caso, acabó llegándonos tal como la conocemos. ¿Y qué significa
"acer"? Pues entre otras cosas (p.e. "agudo"), significa fuerte, recio. No creo que los romanos y descendientes se preocuparan tanto de ver las propiedades acústicas del arce como de su dureza y de si se rompía o no en las costillas de los que iban a ser crucificados, cosas de éstas eran las que preocupaban sobre todo; así que -aun siendo aguda en sonido- probablemente se centraron en la dureza del asunto más que en el sonido. Lo de agudo no lo sé, lo mismo eran agudos los gritos del que probaba la madera "blanda" ésta.
Eso de que duran poco pues no sé yo, ése de la foto tiene cincuenta y pico años ya...
En un palo no puede ir una madera blanda, eso es de lógica y cajón. Es más fácil ver agujeros en los palosantos que en el arce, como en este caso:
Mierda toda la del mundo, pero la madera está ahí. Sin embargo, todos hemos vistos diapasones de palosanto que ni pa'qué.
calem escribió:Con el paso del tiempo por lo tanto podría ser recomendable (y digo podría) restaurar un diapasón de arce. Esto podría suponer eliminar el barniz, repasar la madera y rebarnizar, o sólo lijar un poquito, depende del estado en el que esté. Igualmente algunas veces se puede hacer sin quitar trastes, o aveces es necesario quitarlos....
Con el paso del tiempo, y sobre todo ANTES del paso del tiempo, lo más recomendable es no tocar el acabado del palo y NO lijar la madera para que no se haga un bonito radio compuesto y pueda acabar fastidiándose el palo a base de tanto toqueteo, haciendo falta entonces esa "restauración" que dices. Si alguien tiene huevos de desgastar un palo de arce únicamente tocando con los dedos, para tener que restaurarlo, es que tiene lijas en los dedos en vez de yemas. Sólo en casos muy extremos de intocabilidad que no tengan arreglo por otro lado se tendría que hacer algo, siempre desde un punto de vista muy conservador, por supuesto. El caso más frecuente de tener que restaurar un palo es simplemente que no todo el mundo sabe sacar unos trastes sin cargarse el diapasón, y por otro que siempre viene bien cobrar un plus por pintarlo: lo dejamos como nuevo, nos tapa los fallos y cobramos un añadido. ¿Qué mejor que eso?
