Aquí les dejo el enlace:
http://improvisacionmusical.files.wordp ... ristas.pdf
Tarda un poquitin en cargar..
Saludos.

Lluís Molina escribió:Le he echado un vistazo y he llegado a la conclusión de que puede estar muy bien, pero no es para mí. Yo raramente sé en que tono estoy tocando, y menos cuando improviso, con lo que no puedo utilizar estos manuales.
Para mí, hay tres modos de improvisar:
- Sé en que tono estoy, con lo que aplico la escala correspondiente. Esto necesita de un dominio armónico brutal, que no poseo, y es sobre el que están basados la mayoría de manuales.
- Voy improvisando una melodía en la cabeza, y la traslado a la guitarra. Aquí el secreto es saber adivinar los intervalos que se van generando en tu melodía, para ir haciendo los "saltos" en el mástil de forma correcta. Para mí es el método más potente, pero también igual el más complicado y arriesgado. También depende de tu capacidad de generar música el que lo puedas utilizar con mayor o menor éxito. Es el que te haría estar siempre fuera de "la zona de confort" a la que se refiere el artículo. Creo que es el método para poder generar más tensión en las frases, debido a su origen simplemente "musical".
- El más trillado. El empalme de truños. Puede funcionar si eres capaz de trabajar con muchos, varias decenas. Si tienes pocos, "todo lo tocas igual", eres un "guitarrista muy monótono". Si tienes los suficientes, entonces ya pasas a ser un guitarrista "con un estilo propio".
Yo me he resignado a ser un miembro aplicador del tercer sistema, intentando ampliar mi base de truños (escuchando discos, básicamente) y haciendo incursiones al segundo, con prudencia (para no cagarla).
Desgraciadamente (para mí), los manuales que se anuncian y publican, son para gente del primer grupo.
Perdonad el tocho.
LL
Lluís Molina escribió:Le he echado un vistazo y he llegado a la conclusión de que puede estar muy bien, pero no es para mí. Yo raramente sé en que tono estoy tocando, y menos cuando improviso, con lo que no puedo utilizar estos manuales.
Para mí, hay tres modos de improvisar:
- Sé en que tono estoy, con lo que aplico la escala correspondiente. Esto necesita de un dominio armónico brutal, que no poseo, y es sobre el que están basados la mayoría de manuales.
- Voy improvisando una melodía en la cabeza, y la traslado a la guitarra. Aquí el secreto es saber adivinar los intervalos que se van generando en tu melodía, para ir haciendo los "saltos" en el mástil de forma correcta. Para mí es el método más potente, pero también igual el más complicado y arriesgado. También depende de tu capacidad de generar música el que lo puedas utilizar con mayor o menor éxito. Es el que te haría estar siempre fuera de "la zona de confort" a la que se refiere el artículo. Creo que es el método para poder generar más tensión en las frases, debido a su origen simplemente "musical".
- El más trillado. El empalme de truños. Puede funcionar si eres capaz de trabajar con muchos, varias decenas. Si tienes pocos, "todo lo tocas igual", eres un "guitarrista muy monótono". Si tienes los suficientes, entonces ya pasas a ser un guitarrista "con un estilo propio".
Yo me he resignado a ser un miembro aplicador del tercer sistema, intentando ampliar mi base de truños (escuchando discos, básicamente) y haciendo incursiones al segundo, con prudencia (para no cagarla).
Desgraciadamente (para mí), los manuales que se anuncian y publican, son para gente del primer grupo.
Perdonad el tocho.
LL

Eso no es una limitación: es la definición misma de Zona de Confort. Y no es el secreto de la felicidad. Mantenerse en la zona de confort es el secreto para no avanzar.Lluís Molina escribió:Gracias, Edgardolot y MikelNa, por vuestros ánimos. Pero creo que el secreto de la felicidad reside, entre otras cosas, en ser consciente de las limitaciones de uno, y yo la primera opción ya la he descartado. La verdad, envidio a esa gente que es capaz de poder tocar sabiendo en qué tono y acorde estás: tienen más herramientas que yo para poder solear, pero yo no he podido hacerlo nunca.
Creo que la propia introducción al curso te responde en todo eso que nos comentas, Lluis Molina.Lluís Molina escribió:He de reconocer que soy bastante vago, y creo que me llevaría muchíiiiiiiiisimo trabajo poder llegar a poder improvisar según el primer modo, incluso me cambiaría mi manera a aproximarme al instrumento. Por eso he decidido no meterme ahí.