Bueno, es una guitarra acústica de tamaño parlour en caoba laminada y acabado mate, una guitarra que cuesta 47 Euros de nada con funda incluída, quien no tiene una acústica es porque no quiere...y hace bien.
Apertura de la caja y primera impresión:
Viene bien protegida, punto a favor. La sacas de la caja y te dices a tí mismo: "Mí mismo, esta guitarra es bonita" y sí, es bastante bonita; sobria en acabado mate, binding en tapa delantera y trasera, binding en mástil, logo discreto, clavijas abiertas doradas con botones imitación nácar, cuadernas internas con buena pinta y huellas de acabado artesanal...¿qué más quieres por 47 cochinos Euros
Afinación, sonido y tacto:
Es IMPOSIBLE afinarla, si la dejas niquelá con las cuerdas al aire los acordes suenan desafinados, si afinas en un acorde tendrás que decidir que acorde vas a tocar porque los demás quedan desafinados. El sonido es el esperado en una guitarra totalmente laminada, suena con suficiente volumen y buen balance de frecuencias pero la comparación con una de tapa sólida es avergonzante, algo que no es ninguna sorpresa y más si tenemos en cuenta que cuesta 47 cochinos Euros.
El tacto me ha retrotraído a mis años mozos cuando intentaba hacer un Fa con cejilla en auténticos leños con cuerdas: Dura como un bocata de clavos e intocable, tres minutos con ella te dejan las manos hechas polvo. Sospecho que parte del problema viene de una cejuela pésimamente tallada y demasiado alta y de un hueso de puente con el mismo fallo de altura, en unos días veremos si puedo solucionarlo pero no tengo demasiadas esperanzas de hacer de esto algo tocable con comodidad. Los trastes están correctamente instalados pero sus bordes están limados con prisas, aunque por lo menos no pinchan como los de alguna marca de renombre en sus modelos más básicos.
En resumen, UNA PUTA MIERDA. Si estáis pensando en una acústica barata y vuestro presupuesto es muy ajustado creo que es mucho mejor ahorrar algo más y conseguir algo tocable de segunda mano. Y si os empeñáis en comprarla luego no digáis que el tito Jordi no os lo advirtió.
Apa siau.



