Yo me toco con un grupo de amigos bastante heterogéneo: casi ningún día tocamos lo mismo, podemos hacer jams de 7 horas en mí o hacer 20 versiones de Dylan, la creedence, etc. Un día viene uno, otro viene otro, un día nos juntemos tres y otro trece. La mayoría de la gente con la que me toco son amigos de toa la vida, algunos tocan mejor, otros peor, otros tiene días, etc. Lo normal, amos.
Es una dualidad Frieysger-Norman de nivel 4:
cuando toco con gente de nivel descubro que:
a) sus pretensiones "musicales" suelen ser más altas que las mías (tocar bolos a saco, sacar maquetas, discos, estrellato, grupis, sexo lúbrico por y para la fama, etc.)
b) en algunos casos es más la música que el divertimento y muchas veces he quedado para tocar y ya, sin birras ni Mahous, ni un mísero pacharancete para equilibrar el pH.
c) si quedo para tocar, tocar y tocar, me quedo sin beber, beber y beber, y me aburro
sin embargo cuando toco con amigos/colegas:
a) una de cada tres ensayos suena bien, por lo general nos lo pasemos que te cagas, pero te arriesgas a que uno o varios días suene como el ojete.
b) el 99% de las veces me bebo entre 1 y 99 Mahous, por lo que el divertimento está garantizado
c) es una buena excusa para ver como nos crece la barriga y el día que suena como el culo por lo menos me emborracho
Aquí es cuando me pongo serio: será que me gusta más beber que tocar? Os pasa o estoy en el percentil 1% y debería ir al médico?
