Copio y pego parte del privado enviado a un forero que me acaba de comprar una guitarra:
"Lo siento, pero por culpa de la auténtica mierda que es DHL, y por más que lo he intentado, no he podido enviarte la guitarra. He estado en tres oficinas distintas y ha sido misión imposible, así que paso a contarte la odisea que ha sido el día de hoy.
A media mañana he ido a enviártela, convencido de que iba a ser tan fácil como llegar a una agencia de DHL, dar tus datos, y volver a mi casa. Bien, pues después de buscar una especie de sucursal (en todo Madrid sólo tienen 3 oficinas, el resto son franquicias en fruterías, tiendas de fotos, y demás) que no encontraba debido a que era una tienda de fotocopias, tras aparcar bastante lejos y andar un buen trecho a unos 40 grados con la guitarra a cuestas, me encuentro (no ha sido fácil encontrarla, ya que el único signo externo de franquicia de DHL era un adhesivito en la esquina de una puerta) con que está cerrada. Según su web, abierta hasta las 14:00. Pues no, ningún signo de vida humana, ni animal, ni vegetal: cerrado, ningún cartel de vacaciones y ni dios por las inmediaciones.
Vuelta al coche, a buscar la segunda presunta agencia de DHL que tenía apuntada (que, previsoramente, llevaba anotada por si acaso), y llegando allí me encuentro con una tienda de fotos, sin nada en su exterior que haga suponer que es DHL salvo el mismo y minúsculo adhesivito en la esquina de la puerta. Aparco más lejos que cerca, y tras otro paseo acalorado con la guitarra a cuestas, me atiende un buen hombre que me dice que vuelva por la tarde, porque en ese momento tenía estropeado el ordenador. Le explico que es urgente, y que me diga otra agencia cercana, pero me dice que NO CONOCE OTRAS AGENCIAS DE DHL. Tal cual.
Por la tarde, vuelta a la misma tienda, para contarme el mismo individuo que seguía roto el ordenador y que hasta LA SEMANA QUE VIENE no podía hacer envíos. Me da el número de información de DHL (un 902, más pasta tirada), donde me atiende una amable señorita que me indica que oficinas sólo tienen en Getafe, Leganés, y no sé dónde coño más. Le explico que tiene que haber algo más cerca, aunque sea una franquicia cutre de las suyas (“punto de servicio”, le llaman). Me indica una a “sólo unos pocos kilómetros”. Así que allá me dirijo.
Tras aparcar muuuuuuuuuy lejos (Madrid es así), me doy un estupendo paseo al sol con la guitarra a cuestas, confiando en que esta vez sería la definitiva. Nada más lejos de la realidad: llego a un ULTRAMARINOS-LOCUTORIO-FRUTERÍA, ni más ni menos, donde entre cebollas, calabacines y pimientos, con Juan Luis Guerra A TODO TRAPO y gritando consigo hacerme entender por dos supuestos seres humanos, pero me dicen que HASTA SEPTIEMBRE no atienden envíos. Curiosa política la de esta empresa. Tras oír lo de septiembre por segunda vez, y más por curiosidad que por confiar en poder hacer el envío, le pregunto que cómo es eso: “yo qué sé, llame a la central”. Todo amabilidad, competencia y buen hacer, el de esta gente. Vuelta al coche con 3 kgs menos de grasa abdominal, con quemaduras por el sol, semi-deshidratado, y A TOMAR POR CULO DHL.
Había oído horrores de esta gente (difícil que superen a Transportes Gómez, pero parece que lo intentan con ahínco), y ahora entiendo el por qué. Y en el fondo me alegro de lo que me ha pasado, porque una guitarra en manos de estos mendas puede tener sus horas contadas, visto lo visto."
Avisados quedáis, hermosos.
