El tío no hacía más que beber botellas de agua con la mano derecha mientras con la izquierda deleitaba a sus fans más incondicionales haciendo legatos, hammer ons, pull offs etc.
Tardó tanto en subir al escenario que su banda tuvo quetocar sola un rato. Luego llegó con su prepotencia y chulería habitual. Confundiéndose y mtiendo pifias continuamente, como si estuviera tocando y viendo la tele sentado en el sofá de su casa, hacía gestos despreciativos a los músicos de su banda cada vez que, según él, se equivocaban.
Al final, alegó que se encontraba enfermo y dejó a todo dios con ganas de más. El concierto empezó a eso de las 10 de la noche y a las 10:50 estaba terminado.
Una vergüenza


