BAJO EN CALORÍAS
http://www.bajoencalorias.es
CRÓNICA BAR BIZAR (CAMBRILS)
Crónica en la web oficial http://www.bajoencalorias.es
Indescriptible e increíble son los dos únicos adjetivos para describir el sábado 10.
Empezaba el viernes con unas lluvias considerables, todo indicaba a que el sábado iba a ser igual o peor. A las 19:00 último ensayo antes del concierto del sábado y Juli no se encontraba bien después de casi una semana a 39º. Como ya teníamos todo el repertorio aprendido el ensayo fue rápido y sobre la marcha. Una vez terminamos era hora de preparar las cosas para el sábado, pues teníamos que cargar todo el material al autobús y desmontarlo no es un momento.
Amplificadores, batería, micrófonos, pies, teclado, cables, cables y más cables… Así lo dejamos el viernes y así nos lo encontramos el sábado a las 5:30 para cargar las cosas. Sin embargo, el tiempo no acompañó para nada del mundo. Tuvimos que entrar los coches dentro del recinto del Casal de Joves, en la zona donde esta cubierto, para poder cargar las cosas de cualquier manera debido a la lluvia. Una vez lo tuvimos todo listo eran ya las 18:00 hora en que tenía que llegar el bus y partir dirección Cambrils de modo que nos pusimos prisa a nosotros mismos. Algunos andando, los otros en coche, nos vamos hacía la Plaça Nova donde ya había gente esperando y, del bus, ni rastro. Entonces es cuando mi padre me llama y me comenta que hay un autobús de la empresa Autocares Julià esperando en la rotonda de la entrada de Argentona, de modo que me dispongo a llamar a Rusbell, el conductor, y decirle que entre. Sin embargo no entendía nada, entre Carles Comas y intentamos guiarle para entrar. Era tan fácil como entrar recto arriba y él insistía en que solo veía o Ã’rrius o Cabrera en los letreros… Al final dice que ahora viene que lo ha entendido. Sigue sin aparecer y recibo otra llamada de mi padre diciéndome que el autocar se iba dirección Cabrera y que lo iba ido a buscar y ya venía detrás suyo.
Las 18:30 el bus llegaba y nosotros empezamos a cargar bajo una lluvia muy intensa, los fans que nos acompañaban subieron al bus rápidamente y ocuparon sus sitios. Colocamos todo dentro del autocar, que entro bastante justo, y, una vez dejaron los coches y estábamos todos arriba y apunto de partir.
Subo al autocar y ya tenía a Salva en el micrófono pasando lista, como si estuviéramos en el colegio… Mientras tanto, el conductor no sabía como salir y con decirle recto no era suficiente. Empezamos a subir a 20km/h y nada claro donde tenía que ir, con el GPS ya puesto salimos rumbo las tierras de Tarragona. Haciendo caso al mismísimo GPS nos adentramos dirección Barcelona, la cual pasamos entera en vez de ir por la AP-7 como las personas normales y después por los túneles. La conclusión fue que Rusbell (o Osvaldo o Oswaldo según Juli) no había ido en su vida a Tarragona y lo demostró repetidas veces.
Dato curioso también que antes de partir hacia Cambrils avisamos a la gente que fuera al lavabo. Muchos de ellos lo hicieron pero no llevamos ni una hora y media de camino que la gente ya se estaba meando encima y hasta había quien no podía aguantar. Ideas como “mea dentro de la botella†surgieron de varias personas pero Saiko se negaron a tal hazaña. Cuando llegamos a un peaje, y después de mucha continencia por parte de los pasajeros, el conductor, bajo presión, decide pararse y abrir la puerta para que la gente, bajo la lluvia, pueda hacer sus necesidades. Saiko fue el primero en salir, salieron Oscar y Bernat, y cuando estos ya habían vuelto ¡¡Saiko aún estaba en ello!!
Todo bien, después de la ruta turística por Barcelona y la visita a los túneles, accidente justo delante nuestro. Un BMW se había comido literalmente toda la valla lateral. A parte, hacía rato que el limpiaparabrisas del autobús se había salido de sitio. Estaba fuera y no en el cristal, donde debía estar… así que ni corto ni perezoso se para delante del coche accidentado, coge una llave inglesa y se pone a repararlo ahí en medio. Mientras, la gente preocupada, llamaba para informar del accidente ya que hacía nada que había ocurrido y ni Mossos ni ambulancia habían llegado. Bien, tras 10 minutos, como mínimo, arreglando el maldito limpia volvemos a emprender la marcha.
Después de los miles de problemas parece que ya falta menos, el GPS (que no dejó de incrementar la hora de llegada en todo el viaje) indicaba que quedaban 20 minutos. Empiezo a llamar a Steven, el propietario del local, para informarle de nuestra llegada. Una vez entramos en Cambrils el GPS nos indica un sitio donde vehículos de más de 2 metros no pasan, bien. Damos toda la vuelta al pueblo para subir por un pequeño puente y haciendo caso al GPS el tío se vuelve a equivocar y hacemos una ziga-zaga tremenda. A 100 metros del sitio, el tío se para y dice que por ahí no pasa (y estaba cantado que pasaba). Me hace salir del autocar e ir a ver si esta ahí el local, cosa que confirmo. Volvemos y al final el tío se decide a girar, y pasa de sobras. Quería dejar el autobús parado a unos 80 metros del local de modo que teníamos que cargar las cosas un rato, pero al final se decide en pasar por la calle y estacionarse en medio de ella y descargar ahí las cosas. Bajo un lluvia poco intensa en ese momento, sacamos todo y entramos al local todas las cosas. Los “técnicos de sonido†llevan rato esperando y lo demuestran con su actitud, algo listos estos tipos.
En el bus, y como anunció Salva con el micrófono que no lo dejaba ni loco, salió la propuesta de hacer una fotografía de todo el grupo que habíamos ido a Cambrils de recuerdo. A medio montaje decidimos hacerla ahí fuera y este fue el resultado:

Foto de grupo el día 10 en Cambrils, a la entrada del local donde tocamos. Fotografía de Carles Comas.
Luego los que bajaron en bus pudieron cenar unos bocadillos que pedí a Steven que preparara, algunos bocadillos y otros varias cervezas. Cuando ya estuvo todo instalado hicimos pruebas de los micrófonos, de todo lo que pasaba por la “mesa†y probamos dos canciones para regular el volumen de las cosas para que sonara, más o menos, equilibrado. Con eso, la gente de Argentona ya sabia dos de las canciones que tocaríamos… Creo que fueron No Woman, No Cry y Message in a Bottle.
Cuando ya estuvo todo era hora de ir a cenar, una de las chicas que estaba a la barra (que creo que era hermana de Steven) nos acompañó a un pequeño restaurante a unos 200 metros del local donde estábamos donde cocinaba su madre. Comimos woks, algunos ni sabíamos que era… pero ¡estaba buenísimo! A Daniel Novo no le gusta la verdura por lo que no pudo disfrutar. Antes nos trajeron unos quesos y algo de paté y de postres un mix de bollo, fresas y melón. Tengo que decir que las fresas eran muy muy buenas. Con el relax fuimos tranquilamente hacía el local, después de despedirnos y agradecer la cena (e invitarlos al concierto).
Ya estamos en el local, yo saco mi guitarra de la funda dura y me pongo una camisa mientras los otros también se preparan. Aleidis y Eva están en el lavabo terminando de arreglarse. Al final llegan y estamos todos colocados mientras probamos si funciona el equipo. El equipo de voces esta totalmente parado, bueno parado no, con el volumen bajado y lo veo desde mi posición. Sin embargo queremos esperar a los “técnicos†pues es su trabajo el ponerlo en marcha y regularlo todo. Mientras pedimos a Steven que nos dé un poco más de luz ya que esta todo muy oscuro. Un poco de jam personal para cada uno de nosotros mientras esperamos a esos técnicos. Al final avisamos de nuevo a Steven para preguntarle donde están y él no tiene ni idea. Todos pendientes de donde están y ellos no responden al teléfono. Pasados 15 o 20 minutos desde que ha empezado me decido, bajo comentarios de enciende el equipo tu, etcétera, me decido a subir el audio exterior. Comprobar que funciona, luego los dos monitores interiores y comprobar que funcionan. Bien, ya con voces nos decidimos a empezar con Come Together que parece gustar bastante al público. No hay solo la gente de Argentona que nos ha acompañado, poco a poco se ha ido llenando. Llevamos 3 o 4 canciones cuando al final los “técnicos†se deciden a aparecer. El local va tomando forma, la gente corea todas las canciones y el recibimiento es espectacular por parte del público que aplaudía todas las canciones. Creo que todos disfrutamos en este concierto aunque haya sido, posiblemente, uno de los que técnicamente hemos dispuesto de menos material. Carles Comas intentaba capturar nuestros mejores planos pero creo que, a parte de Aleidis, no nos comportamos muy bien con ese feeling fotogénico necesario.
A medio concierto oímos como se partía una botella, yo no había visto quien fue pero me enteré después. Resulta que Saiko se le rompió la botella y se cortó la yema del dedo la cual no dejaba de sangrar con Kleenex hicieron lo que pudieron para solventar el problema. Aún no había terminado, llevábamos unas 11 o 12 canciones cuando dijimos que nos íbamos y terminamos con Message in a Bottle, toda la gente coreando el “Message in a Bottle†y el “Sending out and S.O.S.†(la verdad es que no nos podemos quejar). David Novo desapareció ya que decidimos seguir con algún tema más (¡¡hasta 4 más!!)… El primero fue Eye of The Tiger tema conocido por la famosa película Rocky, seguido de Saturday Night pero aún quedaba fiesta… I Will Survive (dónde noté que mi guitarra estaba muy desafinada y tuve que buscar un afinador como un loco) que coreó todo el público (en especial Salva que fue el único que tuvo el valor de ponerse delante del micro que Eva les prestó)… Y el gran éxito de la noche, para mí uno de los mejores temas que hacemos en Bajo en Calorías, Twist and Shout que para cerrar dejó un muy buen recuerdo a todo el público. Juli se levantó para junto con Eva los coros de esta canción, Bernat y yo (Isern) también participamos y sobretodo el público que también los sabía.
El concierto había terminado, la gente, después de 4 temas más, aún quería más… Las felicitaciones llegaban de todos sitios pero ya era hora de desmontar el tinglado así que fuimos breves al principio. Empezamos a desmontar las cosas cuando me dispongo a agradecer a uno de los “técnicos†(si os fijáis en todo momento les he añadido †“) la sonorización (no por que fuera buena, sino por cortesía) a la que me pregunta. “¿Quién ha encendido esto?†Y yo le respondo: “Yo“. El tipo, muy orgulloso, me responde que “No hay respeto, no hay respeto…“. No le dirijo más la palabra y Juli se preocupa de recuperar un pié de micro que intentaban llevarse. Una vez todo desmontado se empieza a llevar hacia el autobús. El concierto debía empezar a las 22:00 y empezamos a las 23:45 por lo que no nos quedaba mucho tiempo para irnos hacia Argentona de nuevo. Agradecí al propietario del local sinceramente el habernos invitado y, muy feliz, me agradece a mi haber hecho posible todo y al grupo por el fantástico ambiente y la música que hemos hecho. A parte me comenta que quiere que volvamos a tocar. También le insisto en los mojitos que había prometido y que la gente reclamaba como loca, hizo unos 30 mojitos seguidos y ya era hora de irnos.
De nuevo en el autocar, Salva se ocupa de pasar lista (como si estuviéramos en el colegio) de forma muy cachonda y la gente aprovecha para ir a hacer sus necesidades en la playa. Ya era hora de ir hacia Argentona, el GPS indicaba que sobre las 4:10 llegaríamos y todo parecía ir sobre ruedas. Salimos de Cambrils y lo primero que hacemos es pasar por dentro de Salou, un diez para el conductor… La gente que estaba detrás del bus no callaba, les costó más o menos unos 30 o 45 minutos empezar a calmarse. En este tipo entramos en la AP-7 y… ¡volvimos a salir de ella! Regresábamos por el mismo sitio, otra ruta turística por Barcelona.
No estábamos ni a la altura de Torradembarra cuando un sonido desagradable despierta a más de uno. ¡¡No!! Karl estaba vomitando en medio del pasillo, sin bolsa alguna. Le pido por favor al conductor que me encienda las luces y le llevo una bolsa, sirve de poco porque la substancia parece estar ya toda fuera. Mientras vemos también que el dedo de Saiko sigue sangrando y Salva decide pedir al conductor del bus si tiene un botiquín. Eva, como puede, intenta hacerle un vendaje para que deje de sangrar. Paramos a la primera estación de servicio donde limpiamos, con la mocho del autobús, el desagradable vomitado de Karl. El conductor se preocupa de llamar a la compañía e informar de lo ocurrido, pero (y tonto de él) le explica a Maria que si ya estamos dentro del autocar nos tiene que devolver a nuestro destino.
Con todo esto, la cosa se calma un poco y, después de ver Barcelona de nuevo, llegamos sobre las 5:10 en Argentona (si, una hora más tarde de lo que yo había previsto de sobra). Descargamos el autobús y pusimos las cosas en coches para llevarlo hacia el Casal de Joves de nuevo. Mientras todo esto pasa, el conductor, de nuevo, con una de sus incomprensibles maniobras, quiere marcharse marcha atrás. Si, estábamos en la parada del autobús de la Plaça Nova y el tío marcha atrás se quería ir…
Hay muchas cosas que me dejo, pero os puedo asegurar que a todos aquellos que no vinieron (por ganas, por dinero o por razones de fuerza mayor) se perdieron lo que para mi, y parte del grupo, consideramos el mejor concierto hasta ahora. Y con concierto digo toda la salida.
Pronto tendremos las fotografías de Carles Comas ¡y este sábado concierto en Vilassar de Mar!
Hasta pronto y gracias a todos los que vinisteis por demostrar vuestro apoyo.