Impresionantes voces, producción y guitarras con un sonido y un buen gusto para quitarse el sombrero. Son maestros, unos auténticos clásicos.
Pero los Eagles son los Eagles, y aquí no hay nada nuevo ni innovador, sino más bien todo lo contrario. No pasaría nada si no fuera porque el nivel de las canciones no le llega ni de lejos a sus clásicos. Aunque si el disco fuera sencillo en vez de doble (tiene 20 canciones), les habría quedado muy apañado. Pero en este sobra la mitad, especialmente las canciones de Don Henley que suenan a finales de los 80, esas son las que más cuesta arriba se me hacen. Y mucha baladita. Demasiada.
Dicho esto, y aunque parezca una contradicción, lo recomiendo, aunque sólo sea por escuchar esas voces y ese Joe Walsh, tanto con telecaster haciendo riffs de country como con una de las mejores guitarras slide del rock (por cierto, ¿por qué coño no han incluído “One day at a timeâ€, de su última gira, que es bastante mejor que la insulsa “Last good time in townâ€, la única que le han dejado colar aquí al bueno de Joe?).
También recomiendo escucharlo varias veces, a mi me va enganchando más cuanto más lo escucho. Mis favoritas: “How long†y “Busy being fabulousâ€.
Eso sí, al que no le gusten los Eagles que ni se moleste en oirlo.
