Es increíble pero los animales se están volviendo más valorados que las personas.
Hoy me voy con mi hijo de cuatro años y mi hija de dos al parque infantil que hay cerca de mi casa.
Bien, me encuentro a una pareja de jóvencitos en un banco haciendose carantoñas y un enorme perro dálmata de propiedad de la chica campando a sus anchas sin bozal ni correa.
El perro corre, bebe en las fuentes, retoza... bueno supongo que lo noraml en un perro.
Mi hijo se baja de su bici y se va a la zona de columpios. Se queda parado al ver que el perro se dirige a él, de repente el perro se abalanza sobre él casi derribándolo, haciendole correr hacia mí asustado y llorando.
Lo cojo, le consuelo y me acerco a la pareja y les digo que ese perro no puede estar en un parque infantil sin correa.
La señorita de unos 15 años me dice que no tiene culpa si mi hijo es un miedica y que tiene que sacar a su perro a hacer sus necesidades
A tal respuesta me quedo estupefacto. Yo esperaba un " ¿cómo está el niño?" " disculpe usted" o al menos un " lo siento mucho" pero no, me encuentro que la chica no solo no se disculpa ni se interesa por mi hijo sino que le insulta llamándole "miedica".
Esto me irrita bastante y le respondo educadamente que no lleva razón y que si quiere que me puedo acercar al puesto de la guardia civil más cercano a ver si lleva razón ella o yo; a esto me contesta que " si quiero vaya corriendo".
Cojo a mis hijos y me voy al puesto e informo al guardia que estaba de turno y que me indica que efectivamente no pueden haber perros sueltos en un parque infantil. Como no hay lesiones no pongo denuncia alguna y me vuelvo al parque. Los jovenes esperan un poco para no parecer intimidados y pasados 5 minutos se van con el can atado mientras la señorita se acuerda de mi familia.
A mi -que siempre he sido un enamorado de los animales- se me revuelven las tripas cuando -a juicio de algunos dueños- veo que los derechos de los animales prevalecen frente a los de las personas y en especial al de los niños.
Cuando vivía en Inglaterra ya vi ejemplos obscenos de esta preferencia de los animales frente a las personas pero cada vez lo aprecio más aquí en nuestra España y me dan retortijones.
Bueno, mirando la parte positiva, mis hijos han visto como su papá les defiende cuando hay que hacerlo ( igual que les riñe cuando se lo merecen ) y creo que la chica y su amigo han aprendido cierta lección sobre el respeto a los demás, o eso espero.
Gracias por ller el ladrillaco este pero lo tenía que compartir con los amigos del Ricón deMoe.
Por cierto, que no se me molesten los foreros con perros; seguro que vosotros no hubieseis actuado así en una situación similar.
