Historias de cronopios y famas para mí es brillantísimo, tanto como Rayuela, que a párrafos/capítulos se me hace desfondado.
Me apunto a las recomendaciones de los Saramagos (Ensayo sobre la ceguera es un libro maravilloso) y de Tokyo Blues.
Los bestsellers como que no los leo porque trabajé muchos años en una librería y entre Dan Brown y Ruiz Zafón me han jodido bien la espalda con sus superventas
El de Patas arriba de Galeano está muy bien, aunque te puede dejar bastante destrozado si no lo tomas con distancia.
Últimamente no leo como antaño porque estoy guitarreando mucho más pero os dejo algunas obras que me marcaron especialmente.
-Pedro Páramo, de Juan Rulfo. Probablemente la mejor novela que he leído nunca. Es algo impresionante.
-Moravagine, de Blaise Cendrars. Un libro mítico y reeditado para gloria nuestra hace unos años, una historia de locura y de vida de un loco viajero.
-La espuma de los días, de Boris Vian. Este libro es algo más ligero pero divertidísimo y alocado. Vian, cachondo burgués pseudomúsico.
-El perfume, de Patrick Süskind, que no por ser tópico deja de ser muy bueno.
-Hiperión o el eremita en Grecia, de Friedrich Hölderlin. Una paranoia fascinante.
Os dejo también algo de ciencia ficción, un género que me abrió las puertas de la imaginación y me dio nuevos límites para la literatura.
-La afirmación, de Christopher Priest. Libro escrito con brillantes, busca los límites de la mente.
-VALIS de Philip K. Dick. Alucinante libro semiautobiográfico que se basa en una búsqueda de la verdad partiendo del cuestionamiento de la realidad y jugando con los diferentes estados de la mente. Uno de mis autores favoritos.
-Los desposeídos, de Ursula K. LeGuin. Ciencia ficción antropológica en clave humanista. También tremendo.
-Matadero 5, de Kurt Vonnegut. Escrito desde las entrañas, alegato antibelicista.
Y ya poniéndome flowerpower total, voy un momento a la poesía, otra fuente de creatividad flipante
-Altazor, de Vicente Huidobro. Waw
-Poesía completa , de Alejandra Pizarnik. Nada, a pillarse el volumen de Lumen que de esta mujer vale la pena todo.
-Los heraldos negros, de César Vallejo. Calidad a raudales.
-Cuatro cuartetos, de T.S. Eliot. Un maestro de la palabra concisa.
Hala, ya me callo. Mejor sigo tocando. Será por esto que la gente me anima a seguir tocando, para que me calle
Un saludote