La curvatura del mástil tiene unos márgenes, no hay una medida exacta porque hay gente que lo prefiere con mayor o menor relieve (a mí, por ejemplo, me gusta con muy poco, en algunas guitarras incluso recto, lo justo para que quepa una hoja de papel entre la cuerda y el traste haciendo eso que te ha explicado Cuyass). Si una guitarra está bien trabajada de trastes se puede poner la acción muy baja con el mástil prácticamente recto.
Lo de las pastillas: lo normal es dejarle un poco de aire a los bordones para que estén mejor balanceados con las no entorchadas. Pisando el último traste con el bordón y la prima, sitúa las pastillas a una misma distancia fija o "estándar", por ejemplo, si pones 2 mm desde la prima a la pastilla, déjale 2,4 mm al bordón. Una vez hecho esto, sitúa las tres pastillas a la misma distancia -volviendo a repetir lo de presionar ambas cuerdas en el último traste- y pruébala, a ver si las oyes balanceadas. Ya a partir de ahí te pedirá subir/bajar lo que sea pero será mínimo. Yo a veces en la de puente hago lo contrario que con la de mástil, más alta por las entorchadas y algo más bajas por las lisas, dejando la central a la misma distancia en ambas cuerdas pero algo más baja, depende ya de lo que le guste a cada uno.
Para terminar, los tornillos del puente vintage de toda la vida son los grandes incomprendidos e ignorados (:jiji:). En realidad, los dos de los extremos son los que se llevan el curro fuerte y los cuatro interiores son más "de estabilidad", aunque gran parte de la gracia del tono de este tipo de puente está en que precisamente seis tornillos transmiten directamente a la madera. Este sistema luego fue "evolucionado" por Paul Reed Smith pero la base es la misma. De hecho, una circunstancia frecuentísima en muchos luthieres es tratar de ajustar una PRS de la misma forma que una Strato, bajándole los seis tornillos y dejando la parte de atrás del puente más alta para que tenga retroceso, cuando no se debería de hacer así. Te digo esto porque preguntabas si tenía sentido dejarlos más altos: los puentes de PRS llevan una cuchilla que descansa en los slots de cada uno de los tornillos y van más altos que en un puente Strato vintage.
Los tornillos en una Strato no deben quedar totalmente hundidos en la madera, la base del puente tiene una forma que facilita la basculación delante/detrás pero si los apretamos del todo se nos quedaría levantado a causa del rebaje que hay delante (una modificación más vieja que el sol es rebajar más todavía esa zona para ampliar todavía más el recorrido en caso de que se tenga el puente flotante, que se lo digan a Jeff Beck

). Lo suyo es, sin tensión de cuerdas o muelles, poner la base paralela al cuerpo y apretar los seis por igual hasta que empecemos a notar que se empieza a levantar muy poco a poco (hablamos de décimas de milímetros). Justo ahí, retrocedemos un poco con el destornillador (un cuarto o media vuelta, poquísimo) y le dejamos el "puntillo exacto" para que tenga recorrido. Luego, montamos el chiringuito y listo, lo dejamos paralelo al cuerpo, flotante o como queramos.