¡Qué buenas anécdotas! Por decir algo, porque supongo que en el momento no hace ninguna gracia, jeje.
Yo cuando tenía diez años o así me animé con la litrónica para un trabajo de pretecnología (mítica asignatura de E.G.B.), el tema era libre y original que es uno me puse con un temporizador, era un kit de SalesKit ¿se escribe así? supongo que los entendidos conoceis el tema.
El asunto es que quedó bastante apañao, con su pote y todo, se lo presenté al profe con su pertinente explicación como si del invento del siglo se tratara: Aquí la bombilla, aquí el pote, eliges el tiempo y cuando se acaba la bombilla se apaga. Sobresaliente al canto. Esa noche se me ocurre dormirme con la música puesta (hoy lo llaman sleeper y lo lleva cualquier despertador), así que le enchufo el reproductor de CD (primera pieza de una cadena que me monté a lo largo de cinco navidades), me pongo mis auriculares, le doy al power y apagón humito y toda la moserga, el reproductor murió, hubo que enviarlo a fábrica y costó 20000 pesetas la bromita, por lo visto se había afectado la lente.
Mi tío, que es el que me había animado al proyecto litrónico, me dijo: Los experimentos con gaseosa. Y hasta hoy que me he metido casualmente en una tienda a por cables y componentes para hacerme unos latiguillos, ya he pedido prestado un soldador...

La gaseosa es muy aburrida, me temo que cuando vuelva a quedarme empanao con las bolitas y olorcitos de estaño no habrá vuelta atrás.
Salud.
Yo estimo, tú estimas, él estima.
Nosotros estimamos, vosotros estimáis, ellos estiman.