Exultante estoy por...
Bueno, antes que nada, los agradecimientos:
Agradezco a Mr Carbia Blackmore su desinteresada paciencia para explicar exactamente como funciona la cosa. No quería lanzarme al asunto sin contar con información de primera mano de alguien a quien conociera personalmente y de quien supiera que no habla por hablar. Básicamente prefería que fuera alguien conocido por mi, para, si fenecía en el intento, saber a quien ir a molestar en las noches de tormenta.
Bueno, una vez asumido que no basta con un aparato que mida la corriente de Bias, sino que es esencial conocer también la corriente de placa, y tras buscar en la red, me encontré a un Hong Kongues que vendía esto:
http://www.ebay.es/itm/301091069581?ssP ... 1423.l2649
Aparte de medir esos 2 valores, cumplía con la primera regla del guitarrista: Sacar el máximo partido al equipo gastando lo menos posible.
Sorprendentemente, llegó hoy, mucho antes de lo previsto (y no me cobraron ningún extra). Zócalo cerámico... buena pinta en general... Así que me dispuse a abordar la tarea con ilusión.
Antes de lanzarme, creí conveniente informar a mi chica y a mis padres de que me disponía a realizar una delicada operación dentro del ampli, operación que, al parecer, podía resultar peligrosa, e incluso MORTAL. Me animaron mucho. Vamos Jorge. Tú puedes. No será para tanto. Qué majos!
Así que reuní todo el material que creía necesitar para llevar a buen término la faena. A saber:
-Destornillador eléctrico. Para desmontar el ampli (supersonic 22).
-Destornillador de esos forrado de plástico (para el ajuste de Bias).
-Bias Probe (lo que le compré al oriental).
-Tester.
-Estampita del Niño Jesús.
-Carta para el Sr. Juez.
-Una botella de tequila (por si salía bien).
Y me puse a ello después de tomar todas las medidas de seguridad que consideré oportuno tomar.
Aquí me podéis ver, una vez preparado para la acción:

...Y empezé por desmontar el ampli: Quité todos los tornillos implicados y saqué la caja esa llena de cables y botones de la otra caja, la de madera, esa por donde sale el ruido (que me disculpen los no iniciados por el lenguaje técnico).
Esa operación me preocupaba, pero hice una especie de soporte con 2 amplis viejos del mismo tamaño, para apoyar sobre estos la parte extraída. Las gotas de sudor que surgían copiosamente de mi frente amenazaban con caer dentro del ampli, pero conseguí mantenerlas lejos. La próxima vez, tendré a mano una toalla.
Una vez desarmado, habiendo bajado todos los volúmenes y sin desconectar el altavoz, procedía a insertar el invento recién adquirido en su correspondiente sitio.
Después... Power on. Mientras se calentaba el ampli, rezar un rosario, después, Stand by y... Juer, la cosa funcionaba: leía la corriente de placa y la otra. Así que calculé... El ampli iba frio. Disipaba como el 50% (¿A que parece que sé de qué hablo?)... ajusté... esperé un rato (otro rosario)... repetí la operación (la corriente de placa había variado un poco). Reajusté, dejándolo en torno a un 62% de disipación, y ya!
Cuando me disponía a volver a unir las partes separadas, pensé que sería buena idea probar también con la otra válvula, ya que las originales no tenían exactamente las mismas especificaciones (2 GT 6V6S, una de ellas marcada con un 1 y la otra con un 2: Parecidas pero no iguales). Las medidas eran prácticamente las mismas, así que lo di por bueno.
Me dispuse a recomponer el ampli. Y algo debí hacer bien pues, para mi sorpresa, los tornillos de la parte superior encajaron a la primera.
Todo marchaba según lo deseado, que no según lo previsto... Bueno, a mi chica le debía pasar algo que no me ha querido contar, pues cuando fui a decirle que todo parecía haber ido bien, la noté como triste, aunque se veía que intentaba parecer alegre por mi. Qué maja!
Pero una vez montado el ampli, y después de encenderlo... Nada: Que decepción. Ni rastro de luces, ni de ruido, ni de nada. Decidí que sería buena idea enchufarlo a la pared. Entonces sí: se encendieron las lucecitas. Me colgué la quitarra, pulsé el Stand By... Hice RIANNNNNGGG y... nueva decepción: Nada. No salía ningún sonido. Decidí conectar un cable entre la guitarra y el ampli.
Entonces sí, amigos!
Sonaba! Eso ya lo consideré un triunfo. Pero además sonaba más... tenía esa cualidad que yo asocio al tacto del terciopelo. Sonaba, básicamente, mejor.
Además: Sorpredéntemente, ahora el ampli pesa menos. 3 kilos menos. Que me digan a mi que no vale la pena ajustar el Bias.
En fin, que he descorchado la botella de tequila y aquí estoy, dejando constancia de mi hazaña.
Ahora lo sé todo sobre la corriente de Vyas y os aconsejo, como experto, que no lo intentéis en casa: Puede ser muy peligroso.
Nada más. Espero que hayáis disfrutado con esto, aunque seguro que yo he disfrutado más!
