Bueno, acabamos de llegar del segundo y último día de las MC de Simón.
Conclusiones: mucha técnica, demasiada para la gente que estábamos allí, me refiero a que no más de tres personas sabían solfeo, armonías y demás historias. Lo hubiera preferido más "llano", en plan trucos, ya me entendeis. Ahora, eso sí, el tío toca que te cagas.
De equipo hoy llevaba la Tyler esa negra que siempre lleva enchufada a un ¡¡¿¿Berhinger??!!, pero eso no es nada, se ha quedado prendado de la Fernandes que había por allí, una guitarra que según su propietario le costó 30.000 pesetas, vamos, hasta se la pidió a su dueño para tocarla en un par de temas en su concierto del sábado.
El hijo de Enrique García estaba por allí con una maravillosa Stratocaster serie L que sonaba de miedo, aunque no tan bien como la Fernandes verdad Enrique?
En definitiva, me llevo un compacto firmado y haber tenido el honor de acompañar a la guitarra rítmica al mismisimo Francisco Simón. Bueno, también he aprendido algo, poco eehhh.
El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.