Serigrafía? te sugiero busques en el diccionario la palabra serigrafía, porque los números de serie no se serigrafiaron en la puta vida. Cuando sepas lo que es una serigrafía vuelves.Lo de la L fue un error de serigrafía...
A ver, qué número? el número Pi? ¿o te lo has inventado?...al querer poner otro numero.
Eso sí, mira. Pero no tanto, curiosamente las Gibson de los primeros 50 se cotizan menos. Cosas del marketing.Son guitarras antiguas,
A lo bruto?construidas a lo bruto
Ya, tienen un cuerpo, un mástil un clavijero, unas pastillas.. psché, todo vulgar.y no tienen nada de especial en general.
La manera más burda y sucia de evitar un debate es decir que los que intervienen en él tienen intereses particulares para que se llegue a determinadas conclusiones. Es una actitud de troll.Todo lo demas que se quiera decir de ellas es puro marketing de mercado para engordar su precio y que hablemos de ellas.
O sea que según tú, yo hablo de vintage para que mis guitarras suban de precio? Llevo siete años con este foro y creo que es la primera vez que intento abrir debate, pero bueno, será que de repente me ha entrado el mono de hacerme rico. Anda que no has estado ofensivo ni nada con esa ocurrencia...
A esto me refiero yo cuando la gente opina, amparándose en libertad de expresión, para decir tontería tras tontería, faltar al respeto, y luego aun para insultar y llamar pelota a la gente que está de acuerdo con las opiniones de los demás.
Y terminamos
Eso demuestra que no tienes ni puta idea. Unas cuentas series L se han ofrecido en este mismo foro por la mitad de ese dinero. Y tardaron en venderse. Y mi 66 por un poco más de la décima parte (oh, vaya, he dicho lo que me ha costado, se supone que quiero inflar su precio y forrarme a costa de los incautos que me leen!!!)
Es solo mi opinion. Si vosotros quereis gastaros 20000 euros en una serie L me parece perfecto.
En fin, me encantaría saber cuál es la relación y el contacto que han tenido ciertos usuarios con el vintage de verdad, más que nada para saber si tengo que molestarme en leer sus opiniones, o más bien ocurrencias.



