Son estas:

A pesar de que me gustan como están, hace varios meses que quiero hacer un par de cambios: Por un lado, el acabado faded de la SG no me desagrada, pero cada vez me gusta menos esa raya que forman las piezas de madera, así que me gustaría poder taparla o disimularla de alguna manera. Por otro lado, desde que tengo una tele con bigsby, lo echo de menos cada vez que cojo otra guitarra, y por eso me gustaría ponerle vibrato a una de las dos Gibson.
Había pensado en dos opciones: una primera opción que es barata y fácil de hacer, y una segunda opción que es más cara y arriesgada, pero que es la que me gustaría de verdad. El problema es que llevo ya más de dos meses dándole vueltas, y no acabo de decidirme. Hay semanas que estoy superconvencido de hacerlo de una forma, pero a la siguiente me lo pienso mejor y quiero hacerlo de la otra.
La primera opción (más barata y fácil) es simplemente enchufarle una vibrola a la SG, disponiendo así de un trémolo en esa guitarra, y aprovechando además para tapar la dichosa raya. Quedaría algo así:

La segunda opción consistiría en ponerle un bigsby B7 a la 335, y pintar de un color sólido la SG, tapando las uniones de las maderas y de paso evitando que la guitarra se marque con cualquier golpecito. Algo así:

Tengo más o menos claras las ventajas e inconvenientes de cada opción. Lo que me preocupa de poner la vibrola maestro es el tema de la afinación al usar el vibrato. Imagino que al final quedaría únicamente como algo estético. Lo que me preocupa de la segunda opción es el hecho de modificar de forma irreversible una guitarra como la 335, y el hecho de que no tengo experiencia con el pintado de guitarras (aunque no me da miedo intentarlo
Así que como no consigo decidirme, de momento van a seguir como están, ya que funciono perfectamente con ellas. Pero me gustaría solucionar alguna vez lo de la raya y lo del vibrato... por eso he acabado abriendo este tema, para consultaros cuál de las dos opciones creéis que es mejor, y si se os ocurre alguna otra solución que a mí no se me haya pasado por la cabeza.
Un saludo, y perdón por el ladrillo.










