Que desagradable tener que juntarte en un casoplón de la campiña francesa y ponerte a grabar un disco , que luego se va a vender como rosquillas en la feria de Galapagar , y empezar una gira de 100 conciertos con todas las entradas vendidas , que apenas te van a dejar un durillo , tiene que ser muy duro.
Eso sí , la promoción y la firma de discos lo llevamos fatal los grandes artistas.