"Nosotros los andaluces nos queremos como hermanos,
y cuando jugamos al fútbol siempre nos lo demostramos.
Cuando el Cádiz va a Jerez de la Frontera,
ellos tiran adoquines, nosotros tiramos "pieras" (piedras)
porque somos dos equipos que nos surtimos de la cantera.
Si el estadio está completo en un Málaga-Sevilla
pa que quepan más personas po se rompen tres mil sillas.
Y si algunos sevillanos llevan armas,
no es para dañar a nadie ni para causar alarma,
es por si los cachearan decirle al poli: "¡Toma, mi arma!".
Si uno del Betis te pega con un cinturón y te clava la hebilla
es un detalle puntero, ¿quién dice que el Betis no quiere al "Hebilla"?
Si en un partido en Granada te rajan los ultras las ruedas del coche
es que habrá nieve en la carretera y a los notas les preocupa que te vuelvas por la noche.
Y si al otro equipo le partimos los cristales de los autobuses,
es para que vuelvan más fresquitos,
porque todos estos detalles son los que engrandecen a los andaluces".
Y otra:
"Me han dicho que el amarillo
está maldito pa los artistas
y este color sin embargo
es gloria bendita para los cadistas.
Y aunque reciben a cambio
todo un calvario de decepciones,
de amarillo se pintan la cara,
amarillo son sus corazones;
han dado su vida y sus gargantas
siguiendo donde haga falta
al Cádiz de sus amores.
Ratatatata ratatatata
benditos sean los que llenan de esperanza,
ratatatata ratatatata
cada rincón cada escalón de mi Carranza.
Sin importarles que nunca
vayan a ser campeones,
han conseguido el respeto
de toda España por esos colores.
Por eso, ¡viva mi Cai,
vivan los cadistas, vivan sus cojones!".
Y que naide se rasgue las vestiduras coño, yo soy el primero que me la suda el futbol, los nacionalismos y la política

