Ahí va una de ellas:
Al principio de tocar juntos, hicimos un bolo de lo más extraño. Era una convención internacional de médicos, sofrólogos creo. La convención la organizaba una empresa dedicada a la frabricación de aparatejos que se implantan, tipo marcapasos o algo parecido, y era para presentar un nuevo aparato.
El caso es que para "amenizar" el cotarro no querian llevar la típica orquesta. Y por una serie de circunstancias, que no vienen al caso, acabaron llamándonos a nosotros. Cuando acudimos al sitio por la tarde, para montar, flipamos... era lo más pijo que nos podiamos imaginar
El técnico de sonido lo pusimos nosotros. Los organizadores contrataron un técnico de luces sesentón y con pinta de pertenecer a una banda de moteros tipo Angeles del infierno.
El escenario era grande, y estaba repleto de relojes de pared antiguos, lo cual le daba si cabe,un aire más surrealista a la situación. Después de montar y probar enpezaron a llegar los asistentes. Unos 200 má o meno. Eso sí, la media de edad superaba holgádamente los 50
habia preparada una mesa para el grupo, los técnicos y el mago que actuaba delante de nosotros. Si,si, no es coña,un mago de los de frac y chistera
El ángel del infierno desapareció durante la cena, y el mago nos dió la tabarra que no veas. No en vano era argentino
Terminó la cena y comenzó la actuación del argentino, digo del mago. A todo esto, el ángel exterminador ya se habia puesto a los mandos del equipo de luces
No sabria precisar cuanto tiempo estuvo el puto mago haciendo juegos de cartas, sacando palomas de la chistera y contando chistes malos, pero la cosa se nos hizo verdaderamente interminable. Las birras de la tarde, el vino de la cena y los copazos y cubatas que vinieron luego empezaban ha hacer mella en nosotros
Cuando por fin llegó nuestro turno, y subimos al escenario, el panorama no podia ser más desolador. Doscientos médicos sexagenarios, algunas médicas tambien, sentados en sus mesas, tó embolingaos, mirandonos con cara de mochuelo
Coño que semos un grupo de rock!!!
Los dos primeros temas fueron un suplicio, los mochuelos sin inmutarse
Al tercer tema un par de valientes se acercaron al escenario, y poco a poco fueron seguidos por otros...la cosa iba a más, y no tadamos en tener un buen puñado de puretas a pié de escenario retorciendose como si fueran almas en pena ardiendo en el purgatorio. Una cuarentona cuyo estado de embriaguez rozaba ya el coma etílico, se quitó los zapatos y subió como pudo al escenario a bailar y casi nos lia una buena. Al final quedaron unos cincuenta o sesenta irreductibles, tó descamisaos desparramando. La cuarentona descalza revolcandose por el suelo... verdaderamente sui generis.
