Bueno, pues se acabó.
Después de unos once meses la doy por acabada. Y digo que doy por acabada porque lo suyo sería lijarle toda la tapa y volver a pintarla (ya os he contado, y podéis ver en las fotos, lo del craqueado). Pero no pienso hacerlo ni de coña. Se queda así, al menos de momento.
He pintado tres guitarras antes que esta y nunca me había pasado. Puede ser por dos motivos: porque se haya movido/acomodado ligeramente la tapa después de encolada, cosa que dudo mucho porque en el momento de pintarla llevaba mas de tres meses la tapa encolada; o por cambios de temperatura, cosa que me extraña. La guitarra estuvo descansando durante unas cinco semanas en el taller, que está en la provincia de Osona. Yo no estuve allí todo el tiempo, pero no me consta que hubiera grandes cambios de temperatura durante el mes de septiembre o principios de octubre.
Se me ocurre que pueda ser por otro motivo. Y es que la tapa fue lo último que pinté. La última vez que la lijé y volví a empezar, solo lo hice con la tapa y no con el resto de la guitarra. Igual la pintura ha sufrido algún tipo de tensión, que se me escapa, y haya sufrido más por algún motivo. La pintura era, desde luego, la misma.
En fin, no pensaré más en ello. Igual, algún día, me lío a relicarla para darle sentido al puto craqueado.
En general estoy más que contento con el resultado. Aparte de que tengo una guitarra de 12 cuerdas cojonuda, me lo he pasado en grande, aunque, a veces me ha angustiado un poco el hecho de vivir a unos 70 kilómetros del taller y no poder adelantar todo lo que quería. Además, tengo una niña de dos años y medio y no puedo dejarla sola con su madre durante días o perderme con la guitarra cuando vamos a la casa.
Evidentemente hay cosas que no me han salido como yo quería.
No me acaban de gustar los dos canales de los clavijeros transversales. Han quedado demasiado gordos. Esto es por un fallo de diseño. Pensando en la gran tensión que generarían las doce cuerdas, quise hacer la pala algo más gorda de lo que suelen ser normalmente. Para ello busqué los clavijeros más largos que encontré, los schaller M6. En base a las medidas de éstos diseñé los canales y así los tallé. Pero cuando me llegaron, vi que necesitaban un agujero muy ancho, por lo que me dio miedo quitar tanta madera y opté por rebajar la pala y poner unos gotoh vintage, que necesitan agujeros mucho más pequeños, aunque eran algo mas cortos. Para esto tuve que ampliar un poco los canales, y me quedaron esa especie de butifarras curvas.
Por otro lado, yo quería que los canales no traspasaran la pala, pero pasó lo que pasó.
Por cierto, que cuando le puse las cuerdas y empecé a darle vueltas a los clavijeros para afinarlas, fue un momento de esos de ay, ay, ay. Acojonaito estaba por si la pala, que parece un gruyere no resistía la tensión. Ha aguantado de puta madre.
Tampoco me gusta como me ha quedado el binding. Ya os he contado los problemas que tuve. Eso hizo que la superficie del plástico quedara bastante dañada, y me ha sido muy difícil hacer el rascado de la pintura sobre el binding. No ha quedado limpio, como se puede apreciar en las fotos.
Pero aparte de eso, me gusta mucho como ha quedado. El sunburst es exactamente el que quería (me costó tres lijadas y vueltas a empezar), el mástil es muy cómodo (aunque no lo he hecho yo), la guitarra es cómoda y me da muy buenas vibraciones al tenerla en las manos, tengo la sensación de tener una guitarra bien hecha (será amor de padre) y suena como yo quería, suena totalmente Rickenbacker. O eso me parece a mí, juzgad por vosotros mismos:
Todas las muestras fueron grabadas con la guitarra enchufada al Trinity TC-15, un ampli con una EF86 en el previo y dos EL 84 de potencia (tipo Vox, vamos) y este a un 2x12 (v30´s), con un sm 57 a medio palmo de la rejilla, a través de un previo Focusrite ISA 428 y a Cubase SX3 a través de la tarjeta de sonido RME Multiface. Sin un efecto ni nada añadido.
Tendréis que disculpar la ejecución. No estoy muy acostumbrado a guitarras de 12 cuerdas y siento como si tuviera morcillas en vez de dedos.
Esta muestra es de la pastilla del puente. El primer trozo es sin el condensador y el segundo (lo notareis) es con él. La diferencia es sutil pero se nota bastante. En mi opinión, con el condensador, el sonido tiene mucho más carácter, con ese corte de graves característicos de las Ric antiguas. Sin el condensador también me gusta, aunque el sonido es algo más estándar y, seguramente mas utilizable.
http://www.goear.com/listen/9a48d34/danobacker-puente-
No suelo ser muy amigo de las combinaciones de pastillas. En la telecaster me gusta algo, en la stratocaster me resulta especialmente desagradable. En esta guitarra me gusta mucho. El primer trozo es sin el condensador de la pastilla del puente activado. El segundo es con.
http://www.goear.com/listen/a8c838a/dan ... il-puente-
Para la pastilla del mástil contemplaba la idea de acabar cambiándola por una humbucker, para conseguir un sonido más gordo y meloso. No tenía muchas referencias de cómo suena la pastilla del mástil de una Rickenbacker. Pues me gusta, pero ya veremos..
http://www.goear.com/listen/52b9e4a/danobacker-mastil-
Bueno, eso es todo. No sé cuando haré la próxima. Ganas no me faltan, pero no tengo tiempo para largarme algunas temporadas a 70 kilómetros de casa y dejar a mí familia. Ya me ha costado mas de una discusión. En fin, la prima hermana de seis cuerdas de la Dano tendrá que esperar.
Quiero, sobre todo, daros las gracias a todos los que me habéis dado ánimos en los momentos chungos que he tenido.