JordiMB escribió:Justinsson, ahí has dado en el clavo: "dar tu propia personalidad a la versión". Ése es el tipo de versiones que sí pueden gustarme, cuando el intérprete no se limita a calcar al original sinó que aporta su visión y sensibilidad. Cuando esto sucede, el tema resulta mucho más interesante, ya que no se limita a intentar interpretar lo que el grupo o cantante original tenían en mente (cosa harto difícil) sinó que sirve para mostrar lo que siente esa persona o grupo de personas en el momento actual. De ahí sí se puede sacar algo.
Por desgracia, en la mayoría de los casos (no voy a decir en todos) no es lo que ofrecen las bandas tributo: normalmente se limitan a ofrecer una reproducción estilísticamente coincidente con el original. Y eso a mi (a mi, es una opinión personal) no me interesa. Evidentemente son totalmente libres de hacerlo y la gente de escucharlos, pero no me va. Claro que me hubiera gustado estar presente en los conciertos de algunas bandas clásicas, pero creo que en un concierto tributo no voy a conseguir aquello que busco. Prefiero escuchar las grabaciones. Ya que no es la simple reproducción de la forma lo que me llena, sinó el espíritu que las animaba. Y creo que pocas veces una banda de este tipo puede lograrlo. Si alguna lo consigue, me quito el sombrero.
Pues allá tú. Y conste que te entiendo.
Tú propones: Creatividad a tope! Vale. Es formidable. Pero a mí, la única que me parece original ahorita mismo es Björg, la islandesa esa. Pero no sé si aguantaría un concierto entero...
Y hay buenos grupos, aunque no todo lo que hacen suene original, es imposible. Entonces, uno se decanta por sus...profetas, su tribu, sus "gustos".
Yo también estoy de acuerdo en dar un toque personal a las versiones, sería lo ideal. Pero hay que echarle una personalidad de muchas narices, te la juegas.
El rock-pop siempre ha estado inmerso en la lógica del consumo y el negocio.
Algunos lo asumieron fatal, y la palmaron jóvenes. Esto del consumo determina demasiada aceleración en modas-gustos, demasiada rápida mitificación (Coldplay, por ej, un sucedáneo blando de U2). Incluso los que "surgen" de Internet, se los traga rápido el consumo, una vez llegan al estadio "cross-over"(o sea: para todos los públicos).
Cientos de millones de personas escuchando música muchas horas es una máquina trituradora que lo traga todo en pocos días. Pasas del anonimato a la fama y de ésta a la banalidad en menos de nada. Nunca tanta música había circulado tan rápido en tan poco tiempo. Y seguirá aumentando. Éste es nuestro tiempo, la primera premisa.
El dilema es éste: como músicos, honradamente nos gustaría ser creativos, originales. y, además ,ser escuchados. Nietsche decía, aunque hablaba en el fondo de otra cosa: "¿De qué le sirve a un violinista ser muy bueno si no es capaz de hacerse oir?".
Como público, a veces tenemos que dejar el músico en casa, o lo pasaremos fatal casi siempre...
También, tenemos que entender que la música tiene una Historia, incluso la popular, la comercial, la que se lleva colgada de la oreja.
Siendo la música un arte fundamentalmente interpretativo, o sea, escénico, ¿cómo coño presentar un legado de 50 años? ¿Lo vas a tararear o silbar? ¿Vas a mirar las partituras, "qué tal suenan"?
Esto no es literatura, que lo dejas en un libro y ahí queda escrito hasta que se pudra el papel.
Vale: están los discos. Pero la presencia directa de los instrumentos es insustituible. Yo tampoco era muy allá en esto de los grupos tributo, hasta que vi uno que no lo hacía mal con los Beatles, a pesar de que les faltaba equipo. Fue un súper flash. Y seguro q si pillo unos buenos "Deep Purple" me pasará lo mismo.
En fin, que me repito... Todo esto estaría mejor discutido con alguna sustancia por el medio, líquida o gaseosa

, dicho sea de paso...
PD: perdonar el tocho, el tema da para mucho
