
Se trata de una guitarra fabricada en Japón por la compañía Greco bajo licencia de la compañía de Tony Zematis. Un año tras el fallecimiento del mismo en 2002 su viuda e hijo llegan a un acuerdo con la compañía japonesa Kanda Shokai para editar unas recreaciones de sus famosas guitarras, no tan exclusivas ni artesanales y por tanto más accesibles al gran público, con lo que eso supone en ingresos. Los grabados de las Zs originales son hechos a mano por Danny O'Brien, un excelente grabador inglés que le da fama mundial a estas obras de arte, mientras que la producción masiva de las GZ requiere que estos sean producidos mediante el grabado industrial, utilizando la técnica del láser y siempre bajo diseño de Mr. O'brien.

La mía no es un modelos de los recargados, digamos, es muy sobria dentro de la particularidad de estos instrumentos, que no deja indiferente a nadie, hay a quien le fascinan y quien las detesta, al ser modelos que se salen de la estética habitual a la que estamos acostumbrados. Dentro de la sobriedad que menciono, veremos algunos detalles que la distinguen. Vayamos por partes:
EL CUERPO

Fabricado de una pieza de caoba, es algo más pequeño y delgado que una Les Paul, por poner una referencia, lo que hace que sea más ligera que esta. Lacado totalmente en negro como el mástil y con incrustaciones de nácar rodeando el contorno y formando los característicos "diamantes" de este modelo. Con tres pastillas sencillas, dos controles de tono, un volumen, un conmutador de cinco posiciones para cambiar de pastilla y otro pequeño para sacar de fase las mismas. Puente GZ-BR y cordal GZ-TP-2 de duraluminio, este último con un dibujo (no grabado) con la marca japonesa. En el cuerno tiene un rebaje, y el cuerpo entero tiene los bordes redondeados, la construcción de esta guitarra está mimada al máximo. No tiene el más mínimo defecto. La unión del cuerpo con el mástil da la sensación de que la guitarra sea de una pieza entera. La tapa trasera de los controles de duraluminio sólido, que contrasta con el cuerpo.
EL MASTIL

Bastante delgado, del tamaño de un slim tapper mas o menos. Igualmente de una pieza de caoba, con diapasón de ébano, 22 trastes y escala de 25 pulgadas (635mm). Incrustaciones de nácar en los "dots". Lleva un rebaje en el último traste, un detalle más del mimo con que se ha construido esta guitarra. La pala tiene una forma preciosa, redondeada por detrás y con una placa grabada con la famosa Z y la tapa del alma igualmente de duraluminio grabado. Afinadores Schaller M6, que mantienen la afinación como deben, y la inscripción "Greco licensed by Zemaitis. Made in Japan" en el reverso. Binding crema rodeando mástil y pala.
LA ELECTRÓNICA

Monta dos pastillas sencillas Dimarzio ZDS07 en mástil y posición intermedia y ZDS04 en puente. La mía traía una Haüssel montada en el puente, y aunque no sonaba mal la restauré inmediatamente a su estado original, para mantener su carácter propio. Condensadores Orange Drop, potes CTS... una vez más muestra de la calidad de este instrumento. Switch de cinco posiciones estilo Strato, switch de fuera de fase, lo que le da gran versatilidad a la guitarra, dos tonos y un volumen.
EL SONIDO

Tiene un claro toque strato, incluso las posiciones segunda y cuarta tienen algo de “quack”. Sin embargo, la primera posición –mi preferida- tiene un ligero toque p90ero. Las tres pastllas singles y sus combinaciones, unidas al switch de fuera de fase, que seguramente yo no use mucho, le dan un tono característico a la guitarra. Sin tener el cuerpo de las humbuckers, posee un sonido muy guerrero y rocanrolero, algo sucio y elegante en ciertas configuraciones. Apropiada para temas blueseros con algo de crunch, mas roqueros con un poco más de saturación, muy definida (a falta de probarla en el contexto de banda), con el Classic 30 que tengo en casa y con mi JMP se porta de manera excepcional.
LOS DETALLES
Aquí tenéis unas cuantas imágenes que muestran diferentes detalles de esta guitarra tan particular:





En resumen, una guitarra comodísima, muy ligera y con un mástil impresionante, con un sonido excelente y una estética suprema que no deja indiferente a nadie, lo que da muestras de que estamos ante un instrumento de alta gama.
