Cuando empecé a fumar, nadie consideraba que fuera perjudicial para la salud propia y mucho menos la de los vecinos, solo estaba mal visto que fumaran las mujeres (solo se les toleraba a las artistas) ya que este vicio era de "hombres" gracias a ello no conozco a ninguna mujer de mas de 60 años que fume y aunque haberlas, son un porcentaje ridículo en comparación con las generaciones posteriores.
Yo soy fumador, pero mi mujer no y encima la pobre tiene problemas respiratorios, lo cual hace que cuando salgamos de farra, seamos los primeros en abandonar, ya que al cabo de una hora de permanencia en un bar de fumadores la pobre se ahoga y vivimos en un pueblo pueblo pequeño = todos los bares son de fumadores, por lo que esa prohibición se me antoja un avance para la salud colectiva y a pesar de que soy de los que el café me gusta con un cigarrillo, estoy completamente de acuerdo con ella.
Que conste de que soy partidario del derecho individual a que cada cual se envenene con lo que le salga del nardo.


