Amos allá:
MANTENIMIENTO BASICO DE LA GUITARRA ELECTRICA:
-Lo primero, pues no quiero olvidarme de decirlo, es que desaconsejo todos esos limpiadores para cuerdas. Sé que esto puede hacer alguna mella, aunque poca, en las arcas de los señores fabricantes de mejunjes similares... lo siento, pero la verdad es que sus efectos me parecen contraproducentes y debía decirlo. Me explico mejor: tengo un sudor bastante corrosivo desde siempre, toco un metal mal pulido (o bien pulido, según cual da lo mismo) y lo dejo empañado con una huella que si es latón por ejemplo, en un día mi huella se ve de color sepia u ocre. Vamos, que las cuerdas las hago polvo si no estoy al tanto de limpiarlas con regularidad. Nunca he usado el Fast Fret ese tan famoso, me parecía un tangazo habiendo botecitos del líquido D´Andreas por 3 euros escasos, por una gamuza y poco más de diferencia... pero pronto me di cuenta de que con mi sudor por lo menos, el potingue en cuestión QUEMA la cuerda más que preservarla. Por más que tenga agentes lubricantes o protectores, por más que se evapore, no deja de ser una especie de disolvente o abrasivo que inunda todos los porillos del metal. Pues llamarme chalao o guarreras, jeje, pero dese que decidí no castigar mis cuerdas con química sospechosa creo que hemos salido ganando ambos. Solo las limpio cada vez que termino de tocar con un trapo de algodón (aunque la parte sin curtir de un cuero fino, la cara interior o "peluda", puede ayudar si se pasa primero para arrastrar la suciedad más dura o pulir un poco incluso) y al parecer la propia grasilla de mi pellejo basta para mantener las cuerdas en buen estado una vez desprovistas de la posible costrilla
-Al hilo de esto, un buen truco que puede salvar el pellejo en circunstancias adversas: ¿que es víspera de bolo, tus cuerdas parecen recién rescatadas del Titanic y no tienes un juego de repuesto? No paissa nada, hay una manera de recuperar algo de brillo y "feeling" de cuerda fresca. Hay quien las cuece con un poco de Fairy y no es coña, algo hace pero el hecho de quitarlas y volverlas a poner se dice que las deja "fritas", muertas del tó ya y creo que lo corroboro por lo vivido. Creo que esta artimaña funciona mucho mejor: simplemente te haces con un pellizco de lana metálica del grano más fino posible (una de las cosas que nunca está de más en un cajón de herramientas) y le das cañita a las cuerdas como si fuera el trapete para limpiarlas de vez en cuando (esto es, envolviendo la cuerda con el material y arrastrando de modo que no solo limpies una o dos caras sino todo el perímetro arriba y abajo). Los bordones también, sin miedo que no se van a desgastar ni quedar como unas "flat wound" para jazz. Eso suele bastar para dejar las cuerdas finas pulidas como el culo una cuchara, y en los bordones si se insiste puede llegar a eliminar costrones verdes de esos que recuerdan al queso agusanao. Desde luego no van a sonar como recién puestas, mucha "vidilla" se fue para no volver por más que les hagas... pero una gran parte del brillo y viveza se recupera, al quedar la cuerda totalmente libre de guarreridas y bien pulidita. Como mucho habremos adelgazado su calibre pero si la lana es muy fina, es del todo inapreciable a todos los efectos.
-Un material acojonante es el "micro-mesh" que venden en almohadillas muy cómodas en Stewart-MacDonald, y probablemente en algún otro lado a esta parte del océano... según ellos se usan para pulir cristaleras de jets y la verdad es que me lo creo, lo mismo te dejan unos trastes como espejos que puedes usarlos para reparaciones de laca/acabados (si se siguen todos los granos que dan en un "set" consigues el pulido espejo prácticamente acabado antes de atacar con el pulimento de turno!). Vamos, que lo mismo valen para laca que para trastes que para herrajes o plásticos. Ah, y el hueso de la cejilla lo dejan con un pulido que ni una pieza de orfebrería del año la caspa.
-Una de nutrición diapasonal: el "lemmon oil" no tira mal aunque muchos de "lemmon" tienen poco y contienen petróleo y otras guarrerías que se nos pegan a los dátiles como lapas (nada como limpiar las cuerdas o el diapasón con esos potingues y hacerse uno bien cargadito luego... hummm, el aroma de mi hogar!). Yo uso un aceite que venden en Rockinger, aunque es caro del copón y hay que pagar portes desde Alemania... para no complicarse demasiado la vida, recomiendo dos opciones mejores aún: una es limpiar a menudo el diapasón, jeje, para que no se incruste demasiada mierda junta (si es arce lacado o ébano se limpia más fácil, pero en un palorrosa poroso puede ser una putada y un asco si se acumula mucha costra) y que un poco de grasilla natural de la piel baste para dejar la madera lustrosa al terminar la limpieza. La otra consiste en un truquillo de conservatorio que aprendí piponeando por la red: envuelves una nuez fresca en un trapete, como una muñequilla para lacar, y le das un par de martillazos sin contemplaciones (ojo los dátiles, jaja). Eso crea una especie de "aplicador" rollo Kanfort que te basta para nutrir y bruñir/pulir un diapasón entero. He llegado a guardarlo en el frigo de un día para otro, pero al final como es lógico se vuelve rancio y bastante disuasorio. Hay quien dice que los aceites de orígen vegetal no son recomendables para maderas de instrumentos porque se "revienen" cosa mala, yo desde luego una manita de Koipesol no le daría pero el aceite de nuez es de los más "asépticos" por decir algo. Nunca he apreciado que se degenerara una vez aplicado. Comprarlo en un frasquito cuesta un güito y media yema del otro, pero pillar un puñado de nueces en un colmado no cuesta nada. Cuanto más caña se le de con el trapete, más bruñido >>> menos poro >>> mejor aspecto y menor incrustación de suciedad. Además la madera pilla un tono más oscuro y vistoso, cualquier palorrosa del montón que parece chocolate de sebo cuando lo ves todo seco como un mojicón puede ganar muchos tantos y parecer algo decente y todo, jeje.
-Un truco para reparar temporalmente una cejilla petada, aunque lo suyo es cambiarla lo antes posible por una en buenas condiciones: si se hunde demasiado un surco o vuela una esquina, hay dos soluciones bastate apañás. Una consiste en echar un poco de Loctite (superglue pa entendernos) y papel higiénico, aunque prefiero rellenar el surco con bicarbonato en polvo y dejarle caer el pegamento justo para que empape y forme una masilla compacta pues se infiltra como agua por todos los recovecos. He probado también con el mismo polvo de las cejillas que trabajo (como podeis ver no tiro NADA, jiajia) pero al parecer queda más duro con el bicarbonato por la reacción química que hacen. Ambas opciones curan en un momento y desprenden bastante calor por la reacción, en unas horas está duro y listo para tallar, lijar, pulir, etc. Con dejar todo a nivel y volver a tallar los surcos que sea necesario a la profundidad adecuada, asunto solucionado. Queda un "empaste" que por poder, puede dejarse así si uno no quiere matarse más aunque como decía, no deja de ser un apañete mejorable (con una cejilla nueva, claro). Ah, para marcar un surco en la cejilla y tener una guía fiable para empezar a tallar el surco basta con centrar bien las cuerdas y "picar" con un martillete sobre ellas y el hueso. Sin pasarse, lo justo para que el acero más duro que el hueso deje su impronta en la cara superior de la cejilla.
-Recomiendo también tener algunos tintes AL DISOLVENTE entre vuestros aperos de mantenimiento y cacharreo, no solo sirven para teñir maderas y agregarlos a barnices/lacas... con ellos se puede, al loraco, TEÑIR PLASTICOS como marcos de pastillas e inluso bindings... sí, sí, aunque se hallen bajo una capa de poliuretano de tres dedos como en las Edwards (al menos la que me tocó en suerte a mí), porque en realidad lo que teñimos es, lógicamente, la laca transparente que se halla encima. Esto era un "secreto profesional" que ya pensaba que me iba a llevar a la tumba, jajaja, pero ahora que me cisco en mi "negocio" puedo decirlo a los cuatro vientos... qué respiro, redios!
-El Loctite también sirve para hacer masillas con polvo de madera... incluso con polvo de metal. Si tienes un pequeño estropicio en un herraje (por ejemplo unas selletas donde alguien tallo surcos a su puta bola, lejos de su sitio correcto) y quieres disimularlo un poco, puedes rellenar con polvo de algún metal limado en un pis-pas y dejarle caer la gotica que todo lo arregla. Acuchillas, lijas o haces lo que tengas que hacer para dejarlo todo aparente, y puede que se note el "empaste" en un color o tonalidad diferente pero siempre será mejor que tener un surco o "bujero" dando el cante. Ignoro si esto podría emplearse como "soldadura fría" o incluso si podría ser conductor de electricidad (visto el punto siguiente creo que SI y eso abre nuevas posibilidades inexploradas, jiajia) pero he usado cosas semejantes compradas en ferretería para reparar un pedal de bici que me llevaba por la calle de la amargura... y tanto pegaba aquel remedio (polvo de algún metal con una resina seguramente epoxídica) que el día que se petó por otro lado y hubo que cambiarlo me tocó ir (muy en contra de mis principios tan onanistas) a pedir socorro al taller más cercano
-Esta es de las que más me gustan, y me siento orgulloso de haberlo descubierto en mis experimentos cotidianos aunque seguro que ya se sabrá por otros lugares: la pintura conductiva de grafito CASERA. Y barata, por más señas, que un spray de esos vale 30 pavazos como mínimo! Esta opción es más mejor, jeje, y si te lo curras queda tan profesionás como el apantallado de una Tokai, Greco o cualquiera de esas "viejas damas" japonesas que quien me conoce bien, sabe que me ponen tan burraco y berraco tó junto (cabe aclarar que la función de esa pintura conductiva es apantallar las cavidades de la electrónica y derivar a masa cualquier interferencia que de otra manera "se colaría en el ampli", con solo ese potingue convertí un bajo Fender mexicano que me trajeron, zumbón como abejorro encabronao, en una puta tumba que ni suspiraba por no ofender). Bueno, vamos al lío porque la cosa es bien fácil: si tú TAMBIEN te has jartao de pedirle al tendero del barrio que te encargue un spray de grafito de esos que jodía casualidad, nunca tienen cuando se les piden, o no te tienta la idea de soltar cinco mil pelazas de las de antaño por un puto spray... no tienes más que ir a una tienda de artículos de Bellas Artes y pedirles un bote de grafito en polvo del que se usa como pigmento o para crear grises en fondos. Con él puede uno embadurnar un objeto y darle un tono y lustre plomizo muy brillante (y lubrica que te cagas, menudo patinazo si pisas unos grumos de eso!). Aluego te agencias un bote de barniz del corriente y moliente (mate mejor que brillo, no me preguntéis por qué pero su composición, seguramente esa es la razón, hace que una vez seco sea más conductivo que el brillante mezclado con el grafito). No hace falta que llegue para pintar las puertas de un piso, jeje, pensad que siempre van a apantallarse superficies más bien pequeñas. El bote de grafito en polvo puede costar entre 15 y 20€ (yo pillo uno que se llama "CretaColor" y va de miedo, es fino como la harina) y el barniz poca cosa, unos 10 pavos una lata del más curradete por decir algo. Vale que en total viene a ser lo mismo que te cuesta el spray pero tiene muchas ventajas: la primera es que te lo agencias cuando quieres porque por lo que tengo visto en las tiendas si esperas que te lo traigan vas dao, la segunda es que no jodes el ecosistema más de lo que ya lo pueda estar usando aerosoles, ni tus bronquios por supuesto, y que cunde la tira... un bote de grafito de 100 y pico gramos me ha durado año y medio en plena actividad frenética como luthier, haciendo apantallados día sí día también. La proporción de la mezcla puede ser variable y se hace a ojo, con sentido común... se trata de que la mezcla sea rica en partículas de grafito y por tanto interesa cargarla bastante (consistencia entre yogur y mayonesa, más tirando a lo segundo) para resolver el apantallado con una sola mano. Solo dos apuntes importantes: en las LP los potes se roscan contra la madera apantallada y hacen ellos mismos el contacto a masa del circuíto, así que la electrónica se monta normalmente... pero en stratos y telecas hace falta atornillar un cable a la cavidad (que posteriormente se pinta como el resto, insistiendo con un poco más de pintura en ese punto para que conecte bien) para luego soldarlo, a la hora de montar el golpeador con la electrónica, a la masa del circuíto (si no se deriva ese cable el proceso de apantallado acaba, como decía un colega, como hacerle una paja a un mono). El otro apunte importante, o importantísimo más bien: deja que pase mucho rato más del aparentemente necesario para que el apantallado cure. Puede parecer que está seco y solo lo esté al tacto, quedando todavía disolventes que se van liberando progresivamente. ERROR de principiante que quiero evitaros a vosotros: nunca te des prisa en cerrar el pastel y si huele todavía a química que te puedes colocar y todo, déjalo que respire unas horas más. De lo contrario, como encierres a la pobre electrónica con ese ataque químico te aseguro que su aspecto al abrirla será de espanto y contricción (TODAS las partes metálicas corroídas con una bonita costra que varía del blanco nieve artificial al verde turquesa rollo ácido de batería... no hablemos de cómo le sentará a los contactos de los potes, selector de pastilla, etc). No observar este detalle puede llevarnos a tener que cambiar una electrónica completa cuando la intención era, paradójicamente, protegerla. Hablando de potes: es posible recuperar alguna pieza valiosa si se dañan las pistas de carbón que llevan dentro, repintando el trozo que falte con ese mejunje conductivo. Lo mismo me consta que hacen los técnicos informáticos con pequeños trozos de pista en placa dañados, los "dibujan" con una pintura conductiva (que en esos casos más "hi tech" suele ser de plata o algún material más "noble" que el grafito).
-Ya que estábamos con el tema de los abrasivos, recomiendo tener lija de agua a mano en sus dos modalidades más socorridas: en papel y en esponja como las que usan los escayolistas y currelas del metal. El primero es más conocido y usado, el segundo es todo un invento porque se amolda a las formas si presionas lo justo. Esas esponjas suelen venir en distintos granos (tal vez en un todo a 100 o tienda de barrio solo veas un grosor pero en una tienda bien surtida o mega-almacén para bricocolgaos suelen tenerlas bien surtidas) y además descubrí un truquete que lo mismo sirve para todos los tipos de lijas: para adelgazar un grano a otro más fino y de paso asegurarnos de que no hay partículas más altas que puedan joder con arañazos más que ayudarnos en la faena (algo típico de lijas baratas) podemos frotar dos trozos del mismo grano entre sí. De ese modo "limamos" las asperezas más protuberantes y sí, al tacto vemos cómo va quedando más finito cuanto más caña le demos. Muy útil si andas apurado o contra-reloj y no tienes más material a mano, o simplemente si quieres crear un grano fino-fino (una especie de "micro-mesh" de todo a 100 e ir por casa, jeje)
-Para limpiar la guitarra se venden mil trapos, trapitos y trapetes de todos los pelajes posibles. Los clavijeros Kluson tienen el detalle de envolverlos en una gamuza de lo más apañá (aunque suelta bastante pelusa al principio), y eso he venido usando mucho tiempo... hasta que descubrí las bayetas de microfibra del supermercado, jeje, por menos de dos eurillos van de miedo. Solo hay que elegir la que más finita sea de textura, y conviene darles un lavado previo porque según calidades pueden soltar mucha pelusilla muy pequeña, sintética y por tanto no muy saludable. Con darles un pase por la lavadora solucionado, y no se me ocurre mejor opción en calidad/precio. Eso para limpieza cotidiana, al terminar de tocar. Para una cosa más a fondo o de mantenimiento, lo mejor que he visto son los discos de algodón para desmaquillaje. Pueden encontrarse en varios diámetros y calidades, el del súper se desmenuza mucho menos y arrastra/pule más por su ligera textura que el del todo a 100, a veces realmente cutre. Si no te quieres complicar y la suciedad no es mucha, en seco se suelen bastar para quitar los típicos "datilazos" grasientos que tanto cantan sobre lacados oscuros. Si hace falta un poco de agua para arrastrar mejor no le va a hacer daño (bueno, sí que he visto lacas muy antiguas que con el agua hacen cercos claros). Con pulimento ya van de lujo, y como son desechables te aseguras de que no hay partículas duras escondidas en la fibra que cuando tiras a pulir con ello te hace unos arañazos del copón, mucho peores que los que pretendías quitar
-Una miaja de vaselina aplicada con un palillo en los surcos de selletas y cejilla elimina muchos quebraderos de cabeza en lo que refiere a estabilidad de afinación... sobre todo para los usuarios de stratos y otras "bichas" provistas de trémolo. En su defecto, pasar la mina de un lápiz blando hace su papel y no pringa tanto mientras no garrapatées demasiado la zona. Un poquito de cualquiera de las dos opciones basta, no es un riel de reja de comercio!
Y por hoy ya lo dejo correr que se me han hecho las tantas, y me temo que os habreis tenido que leer esto por etapas para no quedar jorotos... sé que soy un "brasas" y siempre quiero dar tanta información que abrumo (cuando no aburro) al respetable pero la intención es buena, jeje. Otro día sigo con estos consejos de belleza, más que técnicos. Me guardo lo que más me gusta pal final, como se suele hacer con la morcilla del arroz al horno... otro día hablaremos de todos los "tuneos" baratos y efectivos que podemos perpetrar en nuestras guitarras y amplis para exprimirlos mejor, llevando el sonido al terreno que nos interese en vez de andar de cráneo tratando de adaptarnos al terreno donde ellos se empeñan en llevarnos. Se puede hacer mucho, mucho, y con muy poco... espero que estos trucos que ya van por delante den una idea de ello.
Salud y r´n´r!