CAMARÓN, SU DISCOGRAFIA COMPLETA
por JOSE MANUEL GAMBOA RODRIGUEZ
La historia, por buscar un principio, comienza en 1968 cuando el guitarrista ceutí Antonio Arenas, en su mejor momento, descubre en una sala de fiestas madrileña, donde estaba actuando la Compañía de Miguel de los Reyes, a un gitanillo rubio que cantaba acompañándose él mismo a la guitarra. Pasados unos días coinciden en Tulsa, un bar muy frecuentado por los flamencos que existía enfrente del tablao Torres Bermejas, y Arenas le propone hacer un disco. El joven Camarón de la Isla, que por ese nombre era conocido, un tanto sorprendido le decía: "¿Pero qué voy a cantar si sólo sé cuatro o cinco cosas?". Finalmente, accede a intervenir en una grabación junto a Turronero, Chato de la Isla, Tomás de Huelva, la bailaora, sobrina de Faíco y casada con Juan Villar, Gitana Arnadora, y las guitarras de Manolo Heredia y el propio director artístico Antonio Arenas. Se realizó en los estudios Regson del barrio de Prosperidad y José deja impresionadas un par de bulerías, unas soleares y alegrías con Gitana Arnadora.
El empresario aseguraba que aquello se iba a editar sólo en Alemania para Miller International, sin embargo DIM record publica ese año dos números de Camarón en un volumen titulado "Flamencos. Grupo flamenco de Antonio Arenas". Se trataba de unas "Bulerías gitanas" y las "Alegrías de Cádiz" con Gitana Arnadora. Ni que decir tiene que nadie vio un duro. El avispado negociante se justificaba con aquello de que el flamenco no se rentabiliza. (No se fíen cuando alguien les asegure que la frase más famosa del flamenco es "Cuando canto a gusto me sabe la boca a sangre". La más famosa y repetida es la cantinela que dice "La cosa está cortita").
En la bulería quedaba patente la inexperiencia de Camarón ante la puñetera luz roja del estudio, que destempla al más pintado, y así repite dos veces una misma letra (Compañera no regañes). Ahí ha quedado para los restos la muestra de la novatada. Vienen marcadas como "Bulerías gitanas" y se basan en los estilos utreranos con algún recuerdo a Caracol y Pastora. Respecto a las "Alegrías de Cádiz" destacar la curiosidad que significa poder escuchar a un Camarón con diecisiete años cantando para bailar.
Aprovechando después el auge que iba tomando la figura de Camarón, en 1970 DIM publica el resto de la producción -seguramente para amortizar los elevados costos de la inversión- en el disco "Flamenco. Grupo folklórico de Antonio Arenas". Buen título, si señor. Tampoco llegó a manos de los intérpretes dinero alguno, aunque desde entonces todo ese material se ha seguido refritando con distintas portadas en diferentes soportes musicales. Los cantes a los que hacemos referencia son unas gaditanas "Soleares del Puerto", mal acompañadas por jaleos y palmas propios de un tablao que aquí sobran, y las "Bulerías de Cádiz" que son, en realidad, aires de El Chozas y Jerez.
Camarón se traslada a Caracas en el grupo de Antonio Arenas y a su vuelta participa en el "Festival Flamenco Gitano", con el que cada temporada haría una gira de dos o tres meses por Europa al lado de Paco de Lucía, Lebrijano, Cepero, María Vargas, etc. Lo organizaban Lippmann y Rau, destacados empresarios cuya labor más reconocida mundialmente la han llevado a cabo en el terreno del blues. La actuación en Alemania se grabó publicándose con el título de "I Festival Flamenco Gitano", que a España llega en 1981 bajo la denominación "Gran Festival Flamenco" y recoge de Camarón unos vibrantes fandangos de Antonio, El Rubio y El Gloria con la guitarra de Paco Cepero, a la sazón su compañero habitual. Al realizarse las tomas en directo -con un sonido impecable- podemos escuchar la reacción del público que ya deja constancia de la pasión que suscita el cantaor en los auditorios.
Estamos situados en 1969. La luna no se convertiría en medio queso de bola como soñaba Camarón en su fandango, pero el hombre americano alcanzó a tocarla. Ese año venía de América Sabicas para preparar un doble álbum que él ha concebido y dirigido -escribe Antonio Murciano- como una antología o pequeña historia del arte flamenco, con cuatro insuperables solos de guitarra, y el resto, acompañando con su habitual maestría y serenidad una rica y variadísima suerte de cantes (...) que de treinta años a esta parte no tenía el mercado del disco flamenco ningún "long play" donde figurara la guitarra de Sabicas como acompañante, a la vieja usanza, de un tan amplio cuadro de cantaores. Y Sabicas fue quien eligió a ese grupo donde, por supuesto, estaba Camarón que le hablaría de su lunático empeño, en los estilos de "El Rubio que con él grabó", rotulados desafortunadamente "Entre Valverde y Huelva" (1). Por bulerías remata una serie donde cantan Juan Cantero y Manuel Soto, El Sordera. En el colmo del absurdo la fiesta se anuncia en la carátula como "Estilos variados de Manuel Soto". Sabicas, que tenía mucha fuerza en la RCA (Radio Corporation of América), firma en calidad de autor todos los números.
Hasta aquí el capítulo de lo que podríamos llamar rarezas o curiosidades, porque la verdadera revolución camaronera habría de partir del encuentro con Paco de Lucía.
SAGITARIOS
José Monje consideraba su primera grabación, la que hizo con Sabicas y en algún momento manifestó su interés por hacer algo con el Niño Ricardo, pero fue con un coetáneo suyo, que aunaba en su guitarra el ejemplo de los dos viejos maestros, con quien estaba llamado a innovar el flamenco: Francisco Sánchez Gómez, Paco de Lucía. Ambos sagitarios, artistas privilegiados, bien parecidos, imaginativos, rompedores y gaditanos. De ellos partió la revolución.
En 1969 Camarón ficha con Polygram y sale al mercado su primer disco de larga duración con la guitarra de Paco de Lucía, que ya pertenecía a esa compañía. Aquel contaba dieciocho años, éste veintiuno. Hay que resaltar que la editora los presenta como pareja, apareciendo ambos en sendas fotos de portada y contraportada y con letras igual tamaño: "EL CAMARON DE LA ISLA con la colaboración especial de PACO DE LUCIA". Por cierto, el autor de los retratos artísticos es el inefable Pérez de León, que aún nos reservará sorpresas en cuanto al carácter kitsch de sus obras. En la imagen los vemos al gusto del momento luciendo Paco unas discretas patillas de hacha. Desconocemos el motivo por el cual no se ha respetado la carátula original en las posteriores reediciones, de las que hablaremos un poco más adelante. Vayamos al contenido. La cara A se abría con los tangos extremeños "Detrás del tuyo se va", que fueron precisamente su primer éxito comercial, algo que al Camarón de aquellas fechas no parecía quitarle el sueño a juzgar por sus declaraciones a José María Velázquez para el programa televisivo "Rito y geografía del cante": Tiene éxito comercial como han tenido muchas cosas que no valen nada... Hay muchos discos por ahí que no valen nada y la gente se vuelve loca con ellos. Sale un disco y les puede gustar una cosa, porque les suena al oído, sin embargo hay otra cosa que es muy buena, muy buena, y no la entienden, no saben catalogarla.
De los tangos comenta: Esto lo hizo primeramente Juan Cantero y los gitanos de Badajoz -y antes que todos Porrina-, El Portugués... Yo cogí ese cante, lo hice a mi manera y pegó. Se vendieron muchos discos y todo el mundo cantaba "a rin, tin, tin', "a la bim, bom, bera', pero para mí eso no vale nada.
Aparte de los tangos, obviando la polémica, estamos ante un disco muy gaditano, por sus intérpretes y estilos seleccionados (tientos, soleares, alegrías, bulerías, seguiriyas), pero donde se descubren las influencias de artistas que Camarón ha conocido en Madrid, caso de los tangos, alguna bulería con cadencias de Bambino o los fandangos de Antonio, El Rubio (2). Yo salí de mi tierra cantando las bulerías, los tangos, la soleá, la seguiriya... Pero viene uno a Madrid y empieza uno a conocer más cosas y si tiene afición y te gusta, pues tratas de aprenderlo. Velázquez, en el papel de abogado del diablo, le replica con el infeliz argumento provinciano: La gente dice que el Camarón está perdiendo pureza por esto de estar en Madrid.
- No, no, no es eso. La pureza no se puede perder nunca cuando uno la lleva dentro de verdad. La único es que veo que la gente no comprende cómo canto. Mi manera de sentir todavía la gente no la ha entendido. Entonces yo no les echo cuenta. Yo voy a mi aire.
Completan el trabajo una bulería por soleá, rematada con soleá, y los tarantos, acompañados a ritmo como corresponde, siendo la primera y última vez que así lo hagan. Hay que destacar la variedad del repertorio, hasta diez cantes distintos, y señalar por otra parte cierta precipitación en algunos de ellos. Concretamente las alegrías y las bulerías están muy aceleradas, debido a la juventud y escasa experiencia de José en el mundillo de las grabaciones.
Los textos y músicas que figuraban como tradicionales, en futuras ediciones registrarán algunos cambios, atribuyéndose los fandangos -uno de los cuales muda el nombre por el que tenía en su disco El Rubio- a Blas Vega, con o sin seudónimo, y los tangos extremeños a F. Almagro y M. Villacañas que los titulan «La espera». También se alterará el orden de las caras, correspondiendo la A a la B y viceversa. Para mayor confusión en la impresión actual hay un error en la fecha de publicación que se adelanta hasta 1973.
Aunque no faltaron los críticos, el disco causó sensación, sobre todo en los ambientes profesionales. Los aficionados no terminaban de aceptar las novedosas propuestas del dúo, que chocaban frontalmente con los fundamentos del mairenismo imperante, pero se había dado el primer paso y en verdad acabábamos de descubrir a la gran figura que Camarón estaba llamado a ser.
2ª ENTREGA DE:
"Cada vez que nos miramos"
Con la nueva década nos llega la segunda entrega de El Camarón de la Isla con la colaboración especial de Paco de Lucía. Se mantiene el concepto gráfico del anterior, con fotos de ambos y letras de igual caja, pero aquí Pérez de León rizando el rizo nos sitúa a la pareja frente a frente en algo semejante al Monte de los Olivos, cruz incluida, con un apocalíptico horizonte en tonos rojizos y las caritas de los protagonistas amarillentas cual si sufrieran un ataque de hepatitis aguda ¡Olé León!.
Los números están firmados por el padre de Paco de Lucía, Antonio Sánchez Pecino, y cinco de las letras por Antonio Fernández, Fosforito. En los toques rítmicos se incorpora de segunda guitarra Ramón de Algeciras. Se nota más sosiego general en este trabajo que se inicia con unas soleares de La Serneta «Cada vez que nos miramos». La romera, con la cantiña de la contrabandista, aunque nos suena al Niño de Barbate es muy personal, al igual que son personales los tientos. En la granaína intuimos la fuente de José Cepero. De nuevo insiste Camarón con los fandangos, haciendo los de Rafael, El Tuerto y El Gloria (3), amén de otros onubenses, estilo muy apreciado por José y Paco. Decíamos insiste porque no corrían buenos tiempos para estos cantes, que los puristas rechazaban de plano al considerarlos un género menor. En más de una ocasión se le intentó hacer ver al propio Camarón que eso no debería tocarlo. El mismísimo Antonio Mairena, que no era infalible, llegó a recriminárselo en el festival que organizaba en su pueblo. Pero Camarón nunca se dejó influir y, con buen criterio, siguió a su aire. En las salidas de las bulerías, tangos y tientos comienza a farfullear el «lerele, le, le», «lora, lolailo»... Tras el supuesto taranto se esconde la, en otros tiempos, popular taranta de La Gabriela con distinta copla. En las seguiriyas introduce los innovadores semitonos de Enrique Morente.
A modo de resumen, comentar que en este álbum Camarón se manifiesta como un valor de peso. Lo que en el disco anterior prometía aquí se va confirmando. Destaca no sólo por su particular manera de quejar la voz, sino que deja patente su singular personalidad cantaora. Su música suena repetidamente en las emisoras de radio y es solicitado para actuar en los festivales veraniegos andaluces, a donde acudirá primero con la guitarra de Paco de Lucía y después con la de Ramón de Algeciras.
3ª ENTREGA DE:
Son tus ojos dos estrellas
En 1971 llega el tercer elepé de Camarón y Paco, con una cubierta en la tónica de las anteriores. Pérez de León los coloca ahora en un policromático paisaje marino, que huele a plástico desde lejos, vestidos de rigurosa etiqueta (Camarón entre sus compañeros de edad fue pionero en el uso de traje). En los créditos figuran como autores Antonio Sánchez y Paco de Lucía, por sus variaciones de guitarra. Igualmente presenta una variada gama de cantes, lo que demuestra la afición e inquietudes de José por aprender y ampliar sus conocimientos, sin complejos o prevención de ninguna clase. Todo lo bueno vale. Así nos deja la difícil petenera corta y larga, de supuesto mal fario para los gitanos; hace una malagueña de Chacón; una espléndida soleá apolá, «El espejo donde te miras» y otra de Alcalá; un heterodoxo polo que cruza con la caña pero del que saca un rico partido musical; en el fandango «Sin motivo ni razón» recupera el estilo de Gabriel Macandé; en el apartado de levante nos ofrece un fandango minero que, además, Paco de Lucía acompaña en el tono de minera que grabó Ramón Montoya y que por aquellas calendas pocos sabían utilizar; por seguiriyas recoge los aíres trianeros de Cagancho; por tangos vuelve al «lolailo» consiguiendo aunar comercialidad y calidad flamenca (4); en las bulerías deja bien claro que no tiene rival.
Con este álbum Camarón despeja las posibles dudas que sobre su figura pudieran existir y mosquea a los flamencólogos más recalcitrantes que poco le pueden objetar. Es un trabajo pastueño, repleto de matices y poderío. Camarón y Paco han cogido una línea y saben a dónde quieren ir. A finales de verano el Camarón de la Isla se alza con el primer premio en el Concurso de Cante Jondo Antonio Mairena...
A modo de resumen, comentar que en este álbum Camarón se manifiesta como un valor de peso. Lo que en el disco anterior prometía aquí se va confirmando. Destaca no sólo por su particular manera de quejar la voz, sino que deja patente su singular personalidad cantaora. Su música suena repetidamente en las emisoras de radio y es solicitado para actuar en los festivales veraniegos andaluces, a donde acudirá primero con la guitarra de Paco de Lucía y después con la de Ramón de Algeciras.
4ª ENTREGA DE:
Canastera
Pero José Monje, que no se casa con nadie, comete la osadía de enfrentarse con la flamencología establecida, que acababa de darle el visto bueno, al atreverse en su siguiente trabajo a presentar, nada más y nada menos que un proyecto de cante nuevo: La Canastera.
Retomamos en este punto la entrevista que le hiciera José María Velázquez: Si uno tiene oído y afición cada vez te gusta aprender más. Yo he hecho esto de Canastera que a mí me gusta mucho. Pero no lo he grabado bien, porque yo lo tengo en una cinta que es como está bien por como está de inspiración, como se sacó. Estaba Cepero delante y Paco de Lucía. Fue en el extranjero. Paco, ya lo sabemos que es un monstruo, y como yo me quedo con los tonos enseguida le digo, "Paco hazme eso otra vez", y entonces yo lo hago a mi manera, con la música que yo creo que le debo dar.
Lo cierto es que el debate sobre el particular sigue abierto, y el mismo Camarón parece contradecirse cuando le dice a Velázquez que el cante está hecho. Se pueden sacar tonos, semitonos, pero no creo que se pueda sacar un cante nuevo. Hay, no obstante, quien se toma estas cosas tan a pecho que se monta una cruzada en pro de la pureza. Lo hizo el desaparecido Francisco Vallecillo Pecino, martillo de herejes, quien no tardó en poner el grito en el cielo ante la audacia del de la Isla. Catorce años después, en el cargo de Asesor de Actividades Flamencas (Mairenistas) de la Junta de Andalucía, Vallecillo rescataba de su archivo el primitivo artículo que escribiera poniendo en duda tal creación, para volver a publicarlo en todos los medios a su alcance. Terminaba así: Séanos permitido nuestro escepticismo (...) Mientras que no se nos demuestre lo contrario, aquí la frase de otro gran español "Que inventen ellos".
Musicalmente, La Canastera se basa en un fandango de Huelva y está acompañada con un ritmo semejante al que Paco de Lucía utiliza en el final rítmico de la rondeña. Lo indiscutible es que La Canastera fue un número muy popular; tanto que se llegaron a montar bailes con ella (5).
El disco en sí supone una ruptura con los anteriores por cuanto desaparece el entrañable estilo kitsch de la portada, que consiste ahora en un retrato realizado por Lamarca, se añade un titulo, "Canastera", y Camarón y Paco aparecen, con letras iguales, como un "tandem", eliminándose aquello de "con la colaboración especial de". Paco de Lucía y Antonio Sánchez vuelven a firmar todos los temas en comandita, y Ramón de Algeciras se incorpora de nuevo a la segunda guitarra.
Junto a La Canastera encontramos unas alegrías donde Camarón recuerda la tierra que le vio nacer, un cante que siempre llevará por bandera en su repertorio. Por seguiriyas hace los modelos de Paco la Luz y Manuel Molina, con entonaciones y cadencias de Enrique Morente, sobre todo en la salida. En los fandangos sigue a Antonio el de la Calzá y El Rubio aportando sus maneras. La soleá "Estás ciego pa' no ver" es en verdad una bulería por soleá, y muy buena por cierto. En los tangos, tientos y cartagenera no está particularmente brillante, aunque los tangos, repletos de "neinos, noneinos", ponen en evidencia las facultades del cantaor, que sale airoso de la comprometida afinación en los tonos bajos de la estrofa "Mentira es". Los verdiales, muy hermosos, nos suenan a Pepe de Lucía, quien ha tenido mucha influencia en Camarón; el primero es ciertamente un verdial actualizado y el segundo un fandango del Albaicín. Las bulerías rebosan flamencura y en ellas mantienen un diálogo constante cante y guitarra, sobre todo en la primera, "No quisiera que te fueras", donde están solos José y Paco.
Este año de 1972, el Camarón de la Isla interviene en el rodaje de la película "Casa Flora", una comedia de enredo en la que interpreta la canción "Seré...serenito", de Rafael de León y Juan Solano, cual si fuera un Manolo Caracol renovado. El tema se publica en 1973 en la cara A de un single, ocupando la B los tangos "Detrás del tuyo se va" que abrían su primer larga duración.
Como corresponde al nuevo año, tenemos nueva entrega discográfica. La portada es un magnifico retrato de Camarón, obra de Pepe Lamarca. Paco de Lucía había optado por el concertismo, consiguiendo triunfos apoteósicos y, por primera vez, no aparece en la foto que nos presenta a un Camarón ya "en figura". Se retoma el esquema clásico "CAMARON DE LA ISLA con la colaboración especial de PACO DE LUCIA" sin más título y Antonio Sánchez firma, en solitario, todos los números. Ramón de Algeciras está en la segunda guitarra.
Comienza el disco con el taranto "Caminito de Totana", para continuar con unas seguiriyas de Manuel Molina y Juanichi el Manijero -de alguna entonación trianera-. Tres fandangos diferentes se incluyen, siendo los primeros del Niño de Camas, onubenses los segundos y de Antonio el de la Calzá los terceros. Por bulerías, que van dos seguidas, Camarón sigue enmendando la plana, aunque abusa en los remates del "lolailo". Hace también, a su manera, los tangos de Málaga; una bulería por soleá, que ahora sólo lo es por el primer cante, siendo soleares los dos restantes (6); soleares trianeras; la malagueña de Enrique el Mellizo; y un martinete camaronero, que templa con una toná.
El mundo del disco va dejando de tener secretos para el Camarón de la Isla, lo que no significa que le haya perdido el respeto a los estudios. José le confesaba a Velázquez la manera en que los prepara: Me voy a casa de Paco y empezamos allí a tocar y a cantar entre nosotros. Entonces, si Paco me escucha una cosa que cree que es buena, me dice: "hazla otra vez", y la grabamos. Y sobre eso se van buscando tonos, se van buscando cosas (...) Yo escucho un cante, un fandango por ejemplo que me guste a mí, y lo hago igual; el mismo. Pero si creo que puedo darle una cosa mía que esté bien, si veo que es para empeorarlo no, tiene que ser algo que yo vea que le voy a sacar partido, lo hago... Pero cuando voy a grabar me pongo muy nervioso ¡me quedo sin voz!
5ª ENTREGA DE:
Soy caminante
"Soy caminante" es el disco correspondiente a 1974. La ilustración de portada es la misma fotografía del álbum anterior, con otro tono y diseño. Camarón de la Isla figura en letras mayores que Paco de Lucía cuya "colaboración especial" se reduce a "colaboración" y que está secundado por Ramón de Algeciras. En los créditos se mantiene Antonio Sánchez de autor.
Era el boom de Las Grecas y algunas de sus maneras se escuchan aquí, principalmente en las dos bulerías -"Me dieron una ocasión" es memorable- y en los tangos donde Camarón queja la voz genialmente. Por tientos acude al manantial gaditano y se adorna con "camaronerías", las mismas que mete en las seguriyas de José de Paula y Paco la Luz. Las alegrías, con aíres de Pinini, resultan un poco "candongas" debido al compás machacón que imponen las palmas. En las soleares, de Cádiz, tanto Camarón como Paco están soberbios. Se completa el trabajo con los tarantos de rigor, fandangos de El Camas y otros de Lucena.
En Navidad Polygram lanza dos singles de villancicos interpretados por el de la Isla: "La Virgen María" y "A Belén pastores".
6ª ENTREGA DE:
Arte y Majestad
Con el título de su nuevo álbum, en 1975, parece anticiparse a los rumbos que tomará la política por aquello de "majestad". "Arte y majestad" es una obra camaronera como pocas; sus maneras y giros vocales están presentes en cada surco, aunque los números estén firmados por Antonio Sánchez. Para comprobado baste escuchar las soleares, tarantas (pone tarantos), seguiriyas y bulerías, de las cuales la que sirve de plato fuerte están dedicadas a su admirado Curro Romero, donde Paco de Lucía anticipa sonidos de "Almoraima". Se incluyen también los tangos trianeros del Titi y unas cantiñas gaditanas. Por fandangos hace dos naturales y otros Huelvanos (7); entre aquellos, los que se esconden bajo el título "Ni que me manden a mí" son creación de Enrique Morente, que Camarón graba antes que el autor con un temple de salida personal. Respecto a la portada, que consiste en un retrato a color de Lamarca, señalar que.otra vez se vuelve al diseño original "CAMARON DE LA ISLA con la colaboración especial de PACO DE LUCIA". A la segunda guitarra está Ramón de Algeciras.
Camarón acababa de recibir el Premio Nacional de Cante de la Cátedra de Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces de Jerez de la Frontera, lo que parece tocarle los resortes del desafío porque en su nuevo disco insiste en otra versión de La Canastera y se atreve incluso con unas sevillanas ¡Luego se quejará de que los puristas se enfaden con él! ¡Provocador! ¡Ingrato! ¡Ahora que le habían perdonado!...
7ª ENTREGA DE:
Rosa María
"Rosamaría", que así se llama la caja de bombas, lleva en su carátula una fotografía de Lamarca con un primer plano de la cabeza del impío libertario. Tan sólo le falta el pie de "Se busca" firmado por la Cátedra. A la guitarra colabora especialmente Paco de Lucía y con él Ramón de Algeciras. Todos los temas vienen compuestos por Antonio Sánchez, excepto la buleria "Con roca de pedernal" de Joaquín Carmona. "Rosamaría" es el número comercial, unos pegadizos tangos que cumplieron su cometido. La Canastera es inferior a la primigenia y en ella Paco de Lucía interpreta falsetas de la rondeña "Cueva del Gato". Por soleá hace un cante que desgraciadamente la prensa sensacionalista ha aprovechado hasta la saciedad con motivo de su desaparición, "Si no me sirven pa'na'". Los tientos siguen el esquema de El Mellizo. Las bamberas están basadas en las de la Niña de los Peines. Dos bulerías, unos tarantos (el primero es taranta minera de Chacón), fandangos de acento caracolero y las sevillanas, que incorporan bajo y flauta, componen el resto del contenido.
8ª ENTREGA DE:
Castillo de arena
José Monje se casa en 1976, y en su nuevo estado civil realiza "Castillo de arena", que verá la luz en el 77. Con este disco se cierra una etapa fundamental en la carrera del Camarón de la Isla, la que podríamos llamar "de la colaboración especial" con Paco de Lucía. En la portada encontramos a un Camarón sanote, luciendo una camiseta, captado por el objetivo de Pepe Lamarca. Será esta la primera ocasión en que el cantaor firme como autor, concretamente es la bulería "Samara", que abre el álbum, donde comparte con Antonio Sánchez los créditos. El resto de los temas se atribuyen exclusivamente al padre de Paco de Lucía. Ramón de Algeciras sigue a la segunda guitarra, siendo su última participación en la obra grabada de Camarón.
El sonido de este trabajo destaca respecto a los anteriores por su claridad y brillantez. Es el broche de oro del ciclo que se ha cumplido. Desde el comienzo se conjugan en difícil equilibrio el vigor y la dulzura del cante de Camarón, sabiamente llevado de la mano por la magnífica guitarra de Paco de Lucía.
Los fandangos de Huelva "Dos estrellas relucientes" y las dos bulerías desbordan luminosidad y optimismo. En los tangos, donde Paco utiliza el laud y un coro va repitiendo el estribillo (fórmula que se va a generalizar más adelante) es patente el tono festivo. Los tientos gaditanos "acamaronados", con una tímida intervención de los coros, están cerca del tango por el brío de la interpretación, lástima que en todas las coplas repita la misma música. En las seguiriyas de singular cadencia "camaronera" recuerda a Manuel Molina. El taranto es un acierto indiscutible. En las soleares regresa a los aires de su tierra. En los fandangos naturales se intuye a Manolo Caracol visto por Camarón; y en la granaína hace un remate muy personal.
9ª ENTREGA DE:
La leyenda del tiempo
Tras un año de silencio, en 1979 regresa Camarón con una obra rompedora, ambiciosa y absolutamente grande. "La leyenda del tiempo" supuso un paso de gigante en la renovación del flamenco, tanto por venir de quien venía, que movía masas en pos suyo, como por la valentía de incluir instrumentaciones rockeras y jazzísticas. Sin embargo, aunque fue blanco de las críticas feroces de los inmovilistas, bien es cierto que en ningún momento se aparta un ápice del flamenco y su mundo. Por cierto, en la difuminada contraportada tenemos al Camarón toreando una vaquilla (nos referimos al vinilo; en el compacto se ha eliminado junto con la hoja de créditos: a mayor precio menores prestaciones).
De momento sorprendían varias cosas: el cambio de imagen del cantaor, que aparece con barba -que también se dejarán crecer sus prosélitos~; la reducción de su nombre artístico a Camarón, eliminando el "de la Isla"; la ausencia de Paco de Lucía, que suple con afortunada dignidad un joven llamado José Fernández Torres, Tomatito; el soporte literario, recogido de poetas como Federico García Lorca, Fernando Villalón u Omar Kayan; los compositores, entre los que se encuentra el proscrito Kiko Veneno, al que se hacía culpable del camino de perdición que tomaron los hermanos Raimundo y Rafael Amador (Pata Negra); y el productor, Ricardo Pachón, conocido por su actitud iconoclasta, que además es coautor de la mayoría de los temas.
"La leyenda del tiempo" es una trepidante bulería, donde se descubren melodías de la bambera y alguna antigua canción popular. Suenan palmas, se incorpora la guitarra y ¡atención!, el teclado de Marinelli y el bajo eléctrico de Manolo Rosas dan entrada a la batería de A. Rodríguez. Sobre este colchón de sonidos aparece Camarón cantando el estribillo, que va armonizado por una segunda voz femenina. Su garganta doliente nos habla en solitario del lorquiano sueño del tiempo, y tras el último estribillo el enigmático moog de M. Marinelll se pierde en la lejanía ¡Muy fuerte!. Continúa el "Romance del Amargo" sobre el compás de la bulería por soleá ( ; más flamenco no se puede tocar ni cantar. Ha nacido una nueva pareja artistica: Camarón y Tomatito. Juntos interpretan también la bulería siguiente en "Homenaje a Federico", que componen Veneno y Pachón. Cuando parecen haber terminado, aflora el sonido de una batería; sin más acompañamiento, Camarón remata la bulería con dicha percusión ¡Herejía! A propósito el insurrecto le matizaba a Paco Espínola:
Hay que tenerle cariño y respeto al flamenco y por eso hay que estar muy "centraíto", porque es muy arriesgado meter, a lo mejor, una batería en una bulería. Meter un instrumento de esos es muy difícil. Yo me arriesgo mucho, pero es una responsabilidad ¡ahora, que nunca me he salido del flamenco!
Con Tomatito y el baile de Manolo Soler prosigue Camarón su recital, haciendo unas personales cantiñas de Pinini en "Mi niña se file a la mar". De música progresiva se puede hablar respecto al tratamiento musical con que se aborda "La Tarara"; lo que parece va a ser un taranto se va abriendo, abriendo hasta llegar a sonar una guitarra eléctrica en manos de Julio Roca y con él la batería de José Antonio Galicia, las percusiones de Rubén Dantas, el bajo de Rosas y el teclado de R.Marinelli... El rock gitano de Pata Negra encuentra aquí su precedente. Hay que señalar que la banda que electrifica el álbum es Alameda, aunque sus componentes sean anunciados individualmente. La cara B se inicia con una declaración de principios compuesta por un catalán muy fino, que responde por Kiko Veneno y que sabe decir muy bien las cosas en andaluz. Hablamos de ese "Volando voy" que resume toda una manera de entender la vida:
Volando voy,
volando vengo.
Por el camino
yo me entretengo.
Enamorao de la vida
aunque a veces duela...
Señoras y señores
sepan ustedes,
que la flor de la noche
es pa' quien la merece.
Porque a mi me va mucho
la marcha tropical,
y los cariños en la frontera,
me van.
Rumba sabrosona, condimentada por expertos como Pepe Ebano o Tito Duarte y la guitarra y bajo de Raimundo Amador, la flauta de Jorge Pardo, el bajo de M. Rosas y la guitarra eléctrica de J. Roca.
"Bahía de Cádiz" son unas alegrías que siguen punto por punto la estructura del baile, respetando el silencio y la escobilla. Tal vez por eso se han cantado tantas veces para bailar. Es, además, la primera ocasión en que se canta el silencio (donde el tono cambia de mayor a menor y el ritmo se detiene). El zapateado lo simula la batería. Bajo eléctrico, moog y, en primer plano, la guitarra de Tomatito, están igualmente presentes. En "Viejo mundo" Camarón vuelve a la bulería, con Tomatito y Raimundo a las guitarras y el bajo de Manolo Rosas. Los "Tangos de la sultana" entran al son de los pitos, sobre los que Tomatito interpreta una falseta basada en el estilo que cantará a renglón seguido José: los tangos de la Pirula que popularizó la Repompa de Málaga, que rematará con otros extremeños. Concluye esta "leyenda", que ya lo es, con la emocionante "Nana del caballo grande" que protagoniza casi en solitario el quejío de Camarón, apenas matizado por el sitar de Gualberto y el teclado de M. Marinelli, que ahora acunará su propio sueño.
Desde nuestro punto de vista, la significación de esta "Leyenda del tiempo" en la historia del flamenco es comparable a la del "Sgt. Pepper's lonely hearts club band" de los Beatles en la del rock.
10ª ENTREGA DE:
Como el agua
Tardaría dos años Camarón en volver al mundo del disco, buena parte de ese tiempo empleado en esquivar a los críticos y especialistas con ganas de cháchara y discusión. La década de los ochenta, en la cual el fenómeno Camarón adquiere toda su magnitud, la inaugura reencontrándose en los estudios de grabación con Paco de Lucía. José, Paco, Tomatito, Pepe de Lucía y Ricardo Pachón son los responsables de este acústico "Como el agua". La producción de Ricardo Pachón, que cuenta con la dirección de Paco de Lucía, es impecable. La voz flamenca del cantaor suena dulce e hiriente como nunca y las guitarras... jamás se escucharon guitarras así acompañando en un disco. Pura maravilla. Se puede decir que Pepe de Lucía es el alma de este trabajo, pues lo firma en su mayoría, tan sólo comparte autoría con José Monje en "La luz de aquella farola" y no es suya labulería "Gitana te quiero", original de José Monje y Antonio Humanes. Las ilustraciones de la funda nos introducen en el secreto mundo del estudio de grabación. Ahí vemos a Camarón con los auriculares ante su enemigo el micrófono, que parece un temible insecto. Pero está contento. Parece que hay buen ambiente, el reportaje de la contraportada lo confirma; se están divirtiendo. Están haciendo algo bueno.
La obra está repleta de "lolailos" y "lereles" y estribillos repetitivos, en otro caso abominables, pero que en Camarón suenan a gloria. Los tangos "Como el agua" son pegadizos e indiscutiblemente flamencos, y los titulados "Tu amor para mi no es fantasía" pierden el ligero carácter arrumbado de los anteriores, para centrarse en el compás clásico del tango. De las tres bulerías nos gusta sobre todo "Quiero quitarme esta pena", y en particular los versos donde canta "A veces se me olvida la razón", llenos de hermosura, y que Paco utiliza musicalmente para componer una falseta que interpreta en "La luz de aquella farola". En esta última la enduendada voz de Camarón fluye a compás por vertiginosas cadencias. Las alegrías, que tienen mucho de Morente, están a la altura del resto y en ellas las guitarras ejecutan verdaderas diabluras. En los fandangos de Huelva, marcados con el golpear rítmico de los nudillos sobre una madera a la manera onubense, se utiliza el gancho del estribillo y están soberbios. Dejamos para el final las tarantas (pone tarantos) que se arroga Pepe de Lucía, titulándolas "En tu puerta da la luna", antigua taranta-malagueña de Fernando el de Triana que conocemos por las grabaciones en pizarra de el Cojo de Málaga.
11ª ENTREGA DE:
Calle Real
Tras otro paréntesis bienal reaparece Camarón con "Calle Real". Santiago Monforte fotografía a Camarón en penumbra y cubierto por un sombrero, como ocultando su aspecto. Ni que decir tiene que al poco tiempo observábamos una considerable proporción de personajes maqueados con semejante chapeo. El álbum es semejante al anterior, quizá algo menos acústico, con Paco de Lucía y Tomatito en las guitarras, la producción de Pachón y la dirección musical de Paco. Pepe de Lucía no interviene. Los temas, a excepción del que abre el álbum, "Romance de la luna", escrito por Paco Ibáñez y Paco Ortega (P. Ortega e Isabel Montero) sobre textos de Lorca, y "Ná es eterno" de M.S. Melchor/José Soto, los suscribe José Monje en comandita con otros autores: Antonio Humanes, Ricardo Pachón, M. S. Melchor...
El "Romance" está compuesto en ritmo de tanguillos y a las guitarras se les agrega Carles Benavent al bajo. Comienza y concluye con "lolailos" del coro. Nada destacable aparte del propio cantaor. "Esclavo de tus besos" es una airosa bulería donde interviene, además de los mencionados, Rubén Dantas al cajón. En algunos pasajes escuchamos cantes de la Perla de Cádiz y concluye con el juguetillo "La vida, la vida es/es un contratiempo/la vida, la vida es", tantas veces usado por Camarón para rematar sus actuaciones, que aquí está a cargo del coro, al que se suma un teclado inarmónico o un bajo sintetizado (?). El estribillo que Camarón hace junto a los coros en los tangos "Yo vivo enamorao" ha sido igualmente popular. Con una bulería corta jerezana se inicia "Yo soy el viento" que tan bien canta el gitano rubio con voz doliente. También es el coro quien inicia con el fandango a cané "Calle Real", fandango que José remata en alto para meterse de lleno y por derecho en los valientes aires alosneros -aquí está sublime-. Los arreglos de cuerda de Joan Albert Amargós engrandecen y no empalagan. Las guitarras bien templadas, tocan a la manera local del pueblo minero que impusiera Bartolomé Cerrejón Cerrejón, El Pinche. En la bulería "Ná es eterno" (of course) palmas y guitarras acompañan la hermosa voz del cantaor, no hace falta más. El meollo de este número es, a nuestro gusto, la estrofa que comienza con el verso "Luna que brilla en los mares" que hace muchos años conocíamos por Sebastián Blanco (¿su autor?). Para la rumba "Caminando" se refluerza el sonido del bajo y las percusiones y finaliza con un estribillo coreado sobre el que Camarón se recrea. Concluye el disco con un homenaje a la Perla de Cádiz, de la que hace unas bulerías repletas de ángel y donosura acompañado de guitarras y palmas.
12ª ENTREGA DE:
Viviré
El siguiente trabajo no se hace esperar, y en el plazo de un año tenemos "Viviré". A pesar del corto espacio de tiempo transcurrido, notamos cierto cambio en el timbre de Camarón, tal vez achacable a la ecualización (?). En la primera ocasión en que la cubierta consiste en un dibujo, un busto del cantaor que rubrica Máximo Moreno especialista en estos menesteres. Aquí el Paco de Lucía Sextet adquiere un papel destacado, a excepción de Ramón de Algeciras que está ausente. Vuelve Pepe de Lucía a componer (cinco números) y a su lado Antonio Humanes (tres). En la producción comparten las distintas responsabilidades Ricardo Pachón, Paco y Pepe de Lucía.
"Viviré" es la bulería que funciona como obertura y que tiene una estructura casi idéntica a "Gitanos andaluces" del Sextet, sólo que aquí canta José, y Tomatito lleva la segunda guitarra. "Campanas del alba" se basa en el cante por seguiriyas, que Camarón interpreta con un patetismo estremecedor, y está sabiamente arreglado por Joan Albert Amargós, que nos trae a la memoria la música de Manuel de Falla, que no es mala cosa. "Mi sangre grita" es un tango-rumba al estilo Humanes, con estribillos pegadizos y facilones, muy bien realizado; las guitarras juegan con la flauta de Jorge Pardo y al final entran los coros y palmas. Las alegrías "Mar amargo" también nos recuerdan al Sextet, el bajo de Benavent entra cada vez que se repite el juguetillo "Hacia la mar la vela" y tiene una participación destacada en la falseta de Paco de Lucía. "Ná más que'r día" es un tango arrumbado donde interviene con eficacia todo el grupo, y "Nuestros sueños" algo semejante a un tanguillo-rumba estupendamente acompañado por las guitarras, bajo y cajón. Nos restan dos bulerías a guitarra y palmas "Dios de la nada", del Sextex, y "Tres luceros", que comenzando en modo mayor discurre después por algunas variantes del cante corto por fiesta, recuperando también alguno de la Repompa. No tiene desperdicio.
13ª ENTREGA DE:
Te lo dice Camarón
Después de otro parón de dos años llegará "Te lo dice Camarón". Por entonces el artista fue portada en el suplemento dominical de El País donde Maite Contreras le hace un reportaje fundamental para comprender su situación. El fenómeno, que acababa de perder a su madre, atravesaba momentos diliciles. En otro orden de cosas, también andaba fástidiado con su deteriorada dentadura y tres catedráticos -lo recogemos de El País- llegados de Barcelona y un dentista se esmeran en una reestructuración complicada de su boca que impida que le cambie la fonación. Este detalle explicaría el sonido diferente de su voz en el nuevo trabajo. Verle no fue fácil -retomamos el texto de Maite Contreras- (...)flanqueado por la discografía, el letrista Antonio Humanes, Gonzalo Torrente Malvido y demás acólitos (...) "Estamos pendientes del arreglo de su boca, tiene mucho trabajo y habrá que ajustarle el tiempo; ya decidiremos lo que sea más productivo para él" ...Así hablaban Torrente y Humanes en el ostentoso papel de representantes recién llegados. Pero José Monje no fue jamás un sangregorda, si no atentos a la siguiente pregunta-respuesta:
-Le habrán salido amigos de debajo de las piedras.
-A los amigos los elijo yo. Hay muy pocos. Tenía dos o tres y ya voy por dos o por uno.
No obstante a "Te lo dice Camarón" pudieron titularlo "Te lo dice Humanes", coautor con José (¿fifty-fifty?) de todos los números. Las letras giran en torno a Camarón, su ambiente, historia, familia, maestros, etcétera, y se orientan hacia el público gitano. Los estribillos repetidos a lo largo de toda la obra y los temas literarios elegidos indican una inequívoca procedencia Humanes.
En portada se reproduce una antigua foto de Lamarca, quedando así inédita su imagen en el momento. La dirección musical corresponde al cantaor y la producción a Humanes. Aunque hasta última hora se habló de la intervención de Paco de Lucía, en la guitarra está Tomatito, que se va doblando. Y entramos sin más en el contenido.
"Pistola y cuchillo", bulería que se inicia con la guitarra de Tomate y un "colchón" creado con un teclado, nos muestra a un Camarón algo "cascaíllo" respecto a sus dos anteriores obras. "Tu mare Rosa", por alegrías, con juguetillo repetitivo, se dedica a la Perla de Cádiz. En "Otra galaxia", bulería a palo seco sin guitarra y, por descontado, con estribillo, nos remontaremos al inicio fragüero del Camarón niño. "Te lo dice Camarón" es una rumba pretendidamente salsera, con su correspondiente estribillo, donde suenan arreglos de percusiones latinas, bajo, cuerda y viento que si en el LP no están atribuidos a nadie, en el CD se especifica que son de Joan Albert Amargós. Los arreglos de cuerda de los tangos, con estribillo, "Vente conmigo" son igualmente de Amargós. Sigue "Bórrame de tu memoria" por fandangos naturales con acentos del Camas y Calzá. "Homenaje a Chaqueta", sin guitarra, haciendo soniquete sobre un velador, es el corte más flamenco, donde José nos hace los cantes por soleá de Cádiz y Triana en memoria de un larguísimo artista, mal ponderado y peor conocido por la generalidad y, cosas de este país nuestro, más que agradecerle el gesto se le criticó: ¡Va a venirnos ahora a hablar del Chaqueta! ¡Por qué no lo hizo antes!... Cierra la bulería "Los inmortales" con su "Tiri, tirí, tiri, tiri, tirititando de frío".
Hemos de incidir en la deficiente producción, saturada de "pinchazos" descarados, cambios de color en la ecualización y sonido pobretón en general. Creo recordar que el número de amigos de Camarón se redujo nuevamente a elección del cantaor.
14ª ENTREGA DE:
Flamenco vivo
En 1987 se publica el primer álbum en directo de Camarón. Sostenemos lo de primer álbum porque no tardarán en aparecer más, al tiempo (9). Esta clase de grabaciones no abundan en el flamenco y son de agradecer, puesto que transmiten una emocion e intensidad que en el estudio es dificil conseguir. Las cintas provienen del archivo de Ricardo Pachón -al parecer registradas con un magnetofón Nagra-, productor de este "Camarón con Tomatito. Flamenco Vivo". Con un atractivo diseño de funda, original de Javier Fernández de Molina, se presenta dicho volumen que nos trae el recuerdo de aquellas memorables veladas que tantas veces nos regalaron. Siendo el sonido excelente y las actuaciones destacables y calientes, lo dicho: emocionante.
Alegrías -inéditas-, tangos, fandangos -inéditos- y tres bulerías para disfrutar. Se pensó en meter una soleá pero por motivo de una deficiente afinación de la guitarra, típico problema del directo, hubieron de eliminarse. En conclusión, estamos ante una obra recomendable por el poderío que muestran sus intérpretes y porque hay novedades para saborear en casi todos los cortes.
Entretanto llegaba un nuevo trabajo del de la Isla, Tomatito se estrena de solista con "Rosas del amor" (1987), Camarón pone su voz en el tango-rumba que titula el álbum, escrito por Juan Antonio Salazar y Tomatito, un "temita" pegadizo producido por Ricardo Pachón. De J. A. Salazar, hijo de la Negra y Eugenio de Badajoz, les diremos que es uno de los compositores jóvenes más admirados por sus compañeros de profesión.
15ª ENTREGA DE:
Soy Gitano
La gran revolución, el disloque camaronero, se haría esperar dos años. Contaban las crónicas: Camarón de la Isla está preparando un disco, quegrabará precisamente en el estudio que ha montado el humorista Josele. (ABC. Sevilla, J. L. Montoya 2-4-89).Camarón tiene ya ultimado su próximo disco, que se terminará en Londres. (ABC. Sevilla. J. L. Montoya 17-4-89).(En pie de foto) Camarón de la Isla se cambia de camisa durante una sesión fotográfica para la portada de su nuevo disco. (El País. Amelia Castilla 18-6-89).El Camarón de la Isla graba en Londres con la Royal Phylarmonic Orchestra. (ABC. Londres. Carlos Galindo 27-7- 89).
(En portada) Camarón, en Abbey Road. Camarón de la Isla, uno de los intérpretes más renovadores y polémicos del flamenco, termina en Londres con la Royal Phylarmonic Orchestra, y en los míticos estudios de Abbey Road, la grabación de su último disco "Soy gitano". El disco saldrá a la venta a primeros de octubre. (El País. Nacho Sáenz de Tejada 27-7-89).
Había expectación y un seguimiento de los medios informativos desconocido para el flamenco. Angel Alvarez Caballero encabezaba su escrito destinado al dossier de prensa con estas palabras: "Leyenda viva del cante".
Ricardo Pachón volvía a hacerse cargo de la producción del disco, el más costoso de la historia del arte jondo. Un álbum cocido en Sevilla, donde colaboran una larga serie de personajes nacidos o asentados en aquella hermosa capital: Jesús Bola, Diego Carrasco, Magüesín, Manuel Soler, César Cadaval -de Los Morancos-, Raimundo Amador, etcétera. En la argentada carpeta de "Soy gitano" el Camarón de la Isla, que recupera el nombre completo, se sustenta en el poyete de una azotea sevillana teniendo al fondo La Giralda (la fotografía es de Jaime Gorospe). Cocido en Sevilla sí, pero lo que la empresa resaltó de cara al lanzamiento publicitario fue lo de rematado en los estudios londinenses, donde grababan los Beatles, con la Royal Philarmonic Orchestra. Debemos restarle importancia a ese detalle puesto que en esos estudios -que no son los más avanzados del mundo ni mucho menos-, y con esa misma orquesta ya han grabado bastantes artistas españoles, flamencos incluidos. Claro está que la orquesta es estupenda y que los medios técnicos son adecuados, precisamente por ello trabajan rápido y seguro, que es sinónimo de ahorro económico. De haberse realizado este trabajo en España seguramente hubiese causado un mayor desembolso monetario.
Los tangos-tarantos arrumbados que bautizan el álbum, que pronto sonarían a todas horas y en todas partes, cuentan con el apoyo de la orquesta más las guitarras de Tomatito y Vicente Amigo, que con José firman el número. La guitarra de Tomatito, el bajo de Benavent y la orquesta arropan a Camarón en las alegrías "Casida de las palomas oscuras", que en los estribillos agrega las voces de un grupo femenino. "Thamar y Amnon" es una bulería romanceada con Tomatito, Benavent y las percusiones de Tino Di Geraldo. "Dicen de mí", escrita por Diego Carrasco y Rafael Fernández, es una bulería por seguiriya con la guitarra de Tomatito y la orquestación de Jesús Bola, que se ha utilizado hasta la saciedad por los lamentables señores/as de la prensa amarillista y folletinesca, que tanto abundan. Los coros, orquesta, bajo y la tensa guitarra del Tomate respaldan la bulería "Luna llena". Vicente Amigo se hace cargo de "El pez más viejo del río", dos fandangos diferentes del Niño Gloria con letras de Miguel Hernández. "Amor de conuco", merengue de Juan Luis Guerra, es rasgueado por Raimundo y Tomatito; a la voz recia de Camarón, Ana Belén añade una dosis de babosidad y cursilería irritante. Pachón rescata para cerrar la insuperable "Nana del caballo grande", de "La leyenda", que aquí Jesús Bola envuelve con la orquesta.
"Soy gitano", siendo ante todo un disco flamenco, alcanzó inmediatamente los primeros puestos de las listas de ventas. Camarón estaba en la cúspide. Aunque le escuchamos algo forzado, hasta diríamos frenético por momentos; aunque a veces no vocaliza y no se le entienden las letras; aunque... Camarón había conectado con el gran público y con él, el flamenco.
Una oportunidad así no podía dejarse escapar. Había que sacarle partido a las circunstancias y no era cuestión de esperar a que el mito quisiera o pudiese volver a encerrarse en un estudio. Quizás por eso en 1990 se lanza "Autorretrato", un doble volumen recopilatorio de su carrera que, anunciado en televisión, recaudó buenos dineros.
En "Autorretrato" (es la primera vez que un autorretrato lo realiza una persona distinta a la de autos) Ricardo Pachón se encarga de la producción y todo lo demás. El dibujo de cubierta es de Sergio Martínez. Como subtítulo o información (?) complementaria se especifica lo siguiente: "Versiones y mezclas nuevas 1970-1990". Nosotros encontramos tres novedades de gancho. Se trata de las mezclas y arreglos de Jesús Bola para el "Romance del Amargo", "La Tarara" y "Volando voy". Se eliminan todos los acompañamientos originales y entran Juan Manuel Cañizares a la guitarra, Tino Di Geraldo al bajo, Jesús Bola al teclado y Manuel Soler, Tino Di Geraldo, Doctor Kelly y Diego Carrasco a la percusión y palmas.
Del "Romance del Amargo" se hace una versión muy abierta; en "Volando voy" desaparece el cálido tono tropical y se sustituye por un ambiente discotequero con su bombo machacón; "La Tarara", en cambio, es completamente distinta a la primitiva. Comienza con la taranta de La Gabriela -letra original- que, a su término, se funde con la popular Tarara, para después volver a un taranto y concluir con La Tarara nuevamente.
Sólo en "La Tarara" (donde también interviene al bajo Jesús Abispón) se justifica la manipulación; hay por lo menos cantes nuevos y, en general, el tratamiento es efectivo Si no mejora a la anterior ofrece una alternativa valiosa. El resto nos parece un pastiche artificial que se podían haber ahorrado.
A fines de 1991 Tomatito concluye su nuevo álbum en solitario, "Barrio negro", cuyo segundo número "La voz del tiempo", unos tangos de Tomate y Juan Carmona, interpreta Camarón... Otro "temita" más o menos airoso y pegadizo. Vale.
16ª ENTREGA DE:
Potro de rabia y miel
Por desgracia, cuando comenzamos a escribir estas líneas desconocíamos el rápido desenlace de la enfermedad que aquejaba a nuestro genio y mucho menos queríamos plantearnos el que "Potro de rabia y miel" (1992) fuese a ser su despedida (en verdad seguimos sin aceptarlo).
A comienzos de 1991 lo vimos en los estudios Cinearte de Madrid iniciando su preparación, rodeado de viejos amigos: Paco de Lucía, Tomatito, Pepe de Lucía, Antonio Humanes y los jóvenes valores Juan Antonio Salazar, Antonio y Juan Carmona. Tardaría un año en concluirlo.
Desde la primera escucha nos emocionó redescubrir su voz dulce, melismática y "tostaíta". ¡Qué bien canta este Camarón! Se abre el álbum a ritmo de tanguillo con "Una rosa pá tu pelo", de Pepe de Lucía, Ramón Trujillo y José Rodríguez; los coros exaltan la figura de Caracol para derivar después la letra por otros derroteros. La bulería "Mi Nazareno" no nos produce especial sorpresa. Sí nos sorprende en cambio la taranta "Se me partió la barrena", que firma Pepe de Lucía, cuyo contenido consiste en una conocida minera de Chacón y una cartagenera grande que, con otra denominación, grabara el Cojo de Málaga. En "Potro de rabia y miel" Camarón nos pone los pelos de punta ya desde la salida; el número está compuesto sobre los aires buleareros de Jerez y la Perla sin otra aportación que el cante genial del de la Isla. ¡Y no es poco!
La otra cara arranca con un "temita" rumbero, "La primavera", respetable sólo en boca de Camarón. Muy flamenca es la bulería "Yo vendo pescaito" (letra de Casilda Varela), con unos coros de arte donde intuimos la presencia de Pepe de Lucía. En ella Juan Ramírez hace de las suyas con esos magnificos pies que posee el bailaor. A "temita" nos suenan los tangos "Eres como un laberinto", arreglados con coros y orquesta, que José salva igualmente. "Calle de los lunares", por bulerías, y la rumba "Un caballo y una yegua" (sólo en el CD) cierran el álbum...
Los arreglos corren por cuenta de Amargós y Kitflus, la dirección musical es de Paco de Lucía y la producción es de su hermano Pepe. La portada, que desde luego no entendemos -aunque ya le hemos buscado varios significados que no sería correcto plasmar aquí- es obra de Miquel Barceló, un señor muy importante. En el capítulo de autores) aparte de los mencionados, encontramos a Juan Antonio Salazar, Antonio Humanes, Tomatito, Paco de Lucía, Antonio y Juan Carmona.
Pero nos queda la guinda. La última muestra sonora de la genialidad de Camarón. Hablamos de los cuatro "cantes por sevillanas" que dejó para el mediometraje de Carlos Saura, "Sevillanas", compartiendo protagonismo con su madrina de bodas, la bailaora Manuela Carrasco. El sonido del disco es muy diferente y mejor al que escuchamos en la película. Le acompaña Tomatito en su recorrido por esa maravilla de sevillanas. Si alguien duda aún del carácter flamenco de la sevillana que atienda a ésta. Hasta una bulería suena en la composición, escrita por Isidro Sanlúcar y José Miguel Evora. Manolo Sanlúcar fue el director musical e Isidro el productor.
Nos quedamos con la salida afinada y doliente con que se templa el Camarón en el último cante. ¡Hasta siempre maestro!
17ª ENTREGA DE:
EL CAMARON POR ESTILOS
El estilo que más veces grabó Camarón fue la bulería (44), haciendo hasta una bulería por seguiriyas. Le siguen en número los tangos (20), en los aires de Extremadura, Cádiz, Triana y Málaga. Por fandangos naturales (18) se centró en los cantes de Antonio el de la Calzá, el Rubio y Niño de Camas, recogiendo otros como los de Caracol, Macandé, Morente o el Niño Gloria. Entre las cantiñas encontramos alegrías de Cádiz (11), la romera y cantiñas de Pinini. Por soleares (11), repitió sobre todo los estilos de Enrique el Mellizo, recordando también los de Alcalá, Triana, La Serneta, o la soleá apolá. También se centró en las variantes del Mellizo cuando grabó por tientos (7). Aunque es difícil delimitar dónde empieza la rumba y acaba el tango digamos que son rumbas las que nos ha dejado. Por seguiriyas (7) se basó en los estilos cortos de su Isla y otros de Jerez y Triana. Los fandangos de Huelva (7) también los grabó con asiduidad. Entre los cantes de levante encontramos tarantos (5), tarantas (4), mineras de Chacón (2), el fandango minero y la cartagenera chica y grande. Por malagueñas (2) sólo impresionó una variante de Chacón y la del Mellizo.
El resto de los cantes que nos ha dejado Camarón son los que siguen: granaínas (2), sevillanas (2), tanguillos (2), canastera (2), fandango del Albaicín, peteneras, verdiales, fandango de Lucena, el polo, villancicos, bamberas, nana, martinete y toná, y el "Romance del Amargo" (2), "La Tarara" (2) y la canción "Sere.. serenito".
En total, la discografía de Camarón supera los 170 cantes acompañados sucesivamente por Antonio Arenas, Paco Cepero, Sabicas, Paco de Lucía, Ramón de Algeciras, Tomatito, Raimundo Amador y Juan Manuel Cañizares.
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