La cosa empezó porque estaba bastante descontento con la guitarra... La llevé a ajustar el año pasado, pero ya hace tiempo que andaba bastante mal; no afinaban bien los acordes y estaba harto. Tras leer mucho sobre cejuelas por aquí y por allá ví que algunas cuerdas esaban bajas (especialmente la primera, que es la que mas problemas me daba al afinar. Al usar el afinador tenia que volver a bajarla un poco y subirla a oido, hasta compensar la afinación entre los acordes Re y Sol... Todo un coñazo!), así que me sobraban excusas para cacharrear una vez más
Le encargué a mi madre que en una de sus idas por la carnicería me trajera un hueso de caña de vaca y me puse manos a la obra con el tema. Tras hervirlo durante un par de horas o algo más y acabar de limpiarlo con estropajo corté un trozo y empecé a limar (benditos esmeriles eléctricos! vaya duro que esta el hueso de marras...).

Saqué la cejuela antigua sin problemas... Primero con el cutter marqué bien su contorno para no cargarme el acabado (ya se encargaría luego de jodérmelo la cinta de carrocero...) y con unos golpecitos salió sin problemas. Limé levemente su zócalo quitando restos de pegamento y dejando lisa (creo y espero) la superficie de contacto.


Limando y limando conseguí que encajara en el hueco bastante bien. Aquí empieza lo serio.



A partir de aquí tocaba hacer los surcos de las cuerdas. Para ello, motivado por mi escaso presupuesto para comprarme un juego de limas profesionales, usé el truquillo de la sierra de marquetería que he leido en varios sitios ya:

En ella voy poniendo trozos de cuerdas del calibre exacto para cada ranura. Las entorchadas se hacen bastante bien, pero las lisas no veais... Tela lo que tardé en hacerlas! Rompiendo varias cuerdas y desesperandome un poco, pero al final lo conseguí
Con el famoso truco del lápiz para marcar el radio del diapasón y hasta donde cortar conseguí aproximarme primeramente, para poco a poco ir afinando.

Al final, teniendo en cuenta cosas como dejar la inclinación sobre todo para las tercera y cuarta cuerdas, y limando para que las mismas no queden muy enterradas en el hueso, creo que lo conseguí. El resultado ha sido este:





En estas fotos se ve la liada de la cinta de carrocero que puse para proteger. Al quitarla se llevó también parte del acabado de la guitarra... Por la parte inferior tambien le falta un trocito sobre el traste 12. Son las pegas estéticas que tiene esta guitarra. Antes que esta tuve otra Studio y estaba bastante peor acabada, pero esa es otra historia...
Después del duro trabajo me fuí a probarla al local y creo que ha mejorado, pero todavía no va fina... Aun sabiendo que puede ser necesario un ajuste en tema de trastes me surge la duda que quiero preguntaros:
¿Hasta dónde hay que hacer los surcos para las cuerdas? He leido que tiene que quedar un espacio entre el primer traste y la misma, mientras se presiona entre el segundo y tercer traste. Eso lo he conseguido, pero además he ido afinando cada poco y consiguiendo que las notas primeras del diapasón se acerquen lo más posible a las ideales; ya que cuando empecé a limar y las cuerdas estaban altas habia desafines importantes... Pero no he leido nada sobre esto por ningún sitio, así que me extraña un poco. No se si es parte del método o ha sido casualidad...
A ver si alguien me echa una mano y consigo dejarla bien del todo. Incluso hacer otra más fina si veo que puede quedar bien (y no tener que ir a un luthier a que me haga una...)
Mucho ladrillo, lo sé! Espero que al menos no esté repetido en uno de los tantos temas que he estado leyendo...
Un saludo compañeros!














