En ésta mierda de artículo os voy a mostrar cómo se hace de manera sencilla una de las modificaciones más populares en los Fender Hot Rod, el cambio de altavoz Eminence Legend 125 original por un Celestion Vintage 30. Tal que éste:

En realidad el altavoz original no es que sea rematadamente malo, pero al estar ésta serie de amplis orientados a obtener una buena relación calidad/precio con respecto a la competencia los contables de Fender apretaron el presupuesto y el resultado es un altavoz decente pero que cuesta 40 $ en lugar de los 100$ del Celestion. Como sea que Fender hizo alguna serie especial de éstos amplis equipado con el Vintage 30 vamos a hacerle ésa modificación al nuestro.
Lo primero es la seguridad
Vale, con los condensadores descargados ya podemos empezar a desmontar cosas. Bueno, miento; lo primero que habremos desmontado es la tapa trasera, de otro modo no veremos los condensadores ni de coña

Empezaremos quitando las válvulas (las de potencia se quitan apretando hacia el chasis las dos pestañas que las rodean y tirando hacia fuera de ellas con un pequeño movimiento circular, las de previo no llevan sujeción) y colocando algo suficientemente grueso debajo del chasis como para que cuando quitemos los tornillos que lo sujetan no caiga encima del altavoz. El chasis pesa más de lo que parece y además se ve atraído por el enorme imán del altavoz, así que mejor colocar algo debajo que lamentarse luego por haber cascado un transformador o el altavoz

Desconectad el jack del altavoz. Toca aflojar y sacar los seis tornillos que fijan el chasis al mueble, dos en la parte superior y dos más a cada lado. Seguidamente se saca el chasis hacia arriba con cuidado de mantenerlo a nivel ya que entra MUY justito y es muy fácil romper el aluminio que cubre las paredes del mueble si lo arrastras sobre él. Cuando ya lo tenemos fuera es conveniente apoyarlo encima del mueble para poder quitar los dos tornillos que fijan el tanque de la reverb al mueble, uno en cada extremo, y el que sujeta el cable al mueble en el lateral. Una vez hecho esto ya podemos depositar con cuidado el chasis y la reverb en algún lugar apropiado y dedicarnos a cambiar el altavoz, que es para lo que hemos llegado hasta aquí.


Cambiar el altavoz es tan sencillo como quitar los cuatro tornillos que lo sujetan, sacarlo, poner el altavoz nuevo apretando los cuatro tornillos, y colocarle el cable respetando la polaridad; el cable negro es el negativo y va al borne marcado como (-) y el cable negro/blanco es el positivo y va al marcado como (+).

El resto del montaje es justo a la inversa que el desmontaje con alguna puntualización. Por ejemplo, al colocar el chasis en el mueble apuntaremos los tornillos sin apretarlos del todo para permitir cierto juego que nos deje encarar el resto de tornillos. Sólo cuando estén todos en su sitio procederemos a apretarlos. También deberemos tener cuidado con el aluminio de los lados, ya que si lo rompemos eliminamos parte de su función que no es otra que evitar ruidos de inducción electrostática. Que es un apantallado, vamos, y hay que procurar no dañarlo. El tanque de la reverb va después que el chasis, y recomiendo que coloquéis los dos tornillos antes de introducirlo en el mueble. La razón es muy sencilla: En su afán de recortar costes Fender monta la reverb encima de un vulgar cartón y envuelve el conjunto en una funda antipolvo. La reverb no va anclada a ningún lugar y la sujeción al mueble se hace con dos tornillos de rosca chapa que atraviesan la funda y el cartón, con lo que acertar a meter el tornillo por el agujero de la funda, el del cartón, y el del mueble es muy difícil si lo intentas con el conjunto metido en el mueble. Mejor meter el tornillo a través de la funda y el cartón fuera del mueble y buscar luego su agujero en el mueble. Aquí podéis ver la mierda de cartón usado como soporte de la reverb

Después colocaremos las válvulas (recomiendo el empleo de un espejo y buena iluminación para ver bien la posición de inserción), y ya sólo nos queda enchufar el jack del altavoz (no os equivoquéis, es el jack que está al extremo del chasis, el otro es el del altavoz externo) y colocar de nuevo la tapa trasera asegurándonos de que el aluminio del apantallado está entero y en su sitio. Una vez apretados sus tornillos ya podemos encender el ampli y disfrutar de un buen altavoz que nos dará un sonido diferente que el del original.

Por cierto, los altavoces necesitan de un período de “rodaje”, así que no os extrañéis si al principio os parece que eso no suena como se supone que debería y que parece que el altavoz esté “acartonado”, porque lo está. A darle caña y que se vaya soltando poco a poco.
Bueno, pues éso es todo. Cuando le haya hecho el rodaje al V30 ya os contaré, de momento en limpio suena genial.

PD: Seguramente en otros amplis el cambio de altavoz sea incluso más sencillo y no haya que sacar el chasis, pero en el Hot Rod el espacio no es demasiado amplio y no hay más remedio que hacerlo.
