Bueno, al lío, a ver qué os parece:
Nota: antes de nada, decir una cosa, no tengo ni pegatinas encargadas ni piezas disponibles ni nada porque no tengo ni idea de si puede gustar o no. A mí me gusta, y bas-tan-te, pero claro, a mí es lógico que me guste, ja, ja... Lo que quiero decir es que ya sabéis que el anterior modelo -el Desert Rose-, la gente empezó a probarlo y, sin comerlo ni beberlo, no sé cuántos hay por ahí rodando ya. Y yo no tenía intención más que de hacerme el mío y poco más, quizá alguno para algún amigo, etc., cosas así. No puedo decir otra cosa que si os gusta y os fiáis de mí y de mis orejillas, si hay un numerillo de gente dispuesta pues nada, haré lo mismo que con el DR, una tirada pequeña o yo qué sé..., joder...
¿Otro DS-1? Pues sí. Sigo diciendo que es un pedal muy interesante y bien construido para hacerlo sonar bien, creo que merece la pena. El chiste está en estas dos últimas palabras, sonar bien, ahí está lo jodidillo... Y buscando sonidos, salió el inicio de "esto". Como no me gusta dejar nada a medias y hasta que no esté como quiero no enseño nada, lo perfilé y perfilé hasta llegar aquí.
Tengo dos premisas fundamentales a seguir desde que estoy con esto: primera, que todo lo que yo haga no lo haya hecho nadie antes y segunda, que mantengan una línea de sonido más o menos común. La primera no voy a comentarla, es obvia, y la segunda simplemente significa que quiero que sean identificativos de un sonido, que sean identificables y que quien lo oiga diga sin dudar "ostras, esto suena a pedal de Daniel García Audio, S.L."
Con ello, os podéis hacer una idea de lo que me gusta: quiero que el sonido sea grueso, que las pastillas de mástil suenen a pastillas de mástil (redondas y claras, que no pierdan la "tubularidad"), que tengan ese carácter de overdrive vitaminado en lugar de "distorsión asesina", que mezclen bien con los amplis (y con su comportamiento a alto volumen), que sean inspiradores y te pidan tocar la guitarra... Casi nada...
Y aquí está el RED VELVET. Le he puesto ese nombre porque es alegrillo y tiene carácter y mala leche el puñetero, peeeeeeeeero también es aterciopelado, muy agradable de escuchar y de tocar (yo al menos así lo noto). Transparente, dinámico y muy dependiente de las manos del que toca, así lo definiría yo.


Demos diodenales y chexchuales desen:
Demo 1 con single coils.
Demo 2 con single coils.
(Fender Strat CS Custom Classic, Red Velvet y ampli)
Demo 3 con humbuckers.
Demo 4 con humbuckers.
Demo 5 con humbuckers.
(Jackson SL2 con 59/JB, Red Velvet y ampli)
Como me lo han preguntado ya, respondo aquí: ¿en qué se parece/diferencia del Desert Rose?
RED VELVET en diez puntos:
1º- Nivel de salida
Con esta última revisión tiene el mismo volumen de salida que el DR. Ya sabéis que el DR se puede usar como boost, drive suave o a tope, mezclado, etc. En esto el RED VELVET se basa en el mismo principio: ese volumen de salida, unido a la distorsión natural del propio circuito -que no es poca precisamente-, calienta el previo del ampli y lo satura antes (a alto volumen o en amplis con máster tras inversora de fase añade más distorsión dejando el volumen base que tengamos).
2º- Búffer
Mejorado. No pérdidas de tono, tal cual.
3º- Circuito de tono-voice
Diferente respuesta que el DR., la curva de EQ del RED VELVET es bastante distinta de la del DR, con buen brillo y mucha presencia. Aunque no se ha probado en directo, está diseñada para sobresalir de la mezcla, aunque su carácter es moldeable. El control de tono levanta los medios-altos si se gira en el sentido de las agujas del reloj y los medios-bajos si se hace al contrario (estoy perfilando esto ahora). Aunque no es lo mismo exactamente, más que un control de tono al uso, podría compararse en cierta manera al control de "voice" del Hermida Zendrive. Aunque suene raro, tiene corte vintage-moderno a la vez. ¿Un high gain vintage? Pues sí, yo creo que sí.
4º- Ataque y brillo
El RED VELVET tiene algo así como una fina "capa de dorado" sobre el sonido respecto del DR y una sensación de ataque más fuerte (también debido a la distinta ecualización y a la ganancia del pedal). Tiene más "inmediatez" a la hora de atacar la cuerda y ésta se siente más cercana, más en el dedo.
5º- Distorsión
20%-25% de distorsión adicional respecto del DR: depende de la ecualización del pedal y de cómo se use (pastillas de baja, media o alta salida, amplis tipo vintage o más modernos, etc.). El DR con el control de distorsión a tope es aproximadamente como éste con el potenciómetro a 3/4 de recorrido, aunque por la ecualización a veces estas diferencias pueden notarse más o menos, según el caso.
6º- Compresión
Posibilidad de compresión variable según necesidades y uso: se trata de la posibilidad de poder escoger entre un rango distinto de compresión, como una especie de "sag" interno. El pedal trata de comportarse de forma lo más parecida posible a un ampli, con lo cual también se puede jugar con esto. Es decir, si eres de manopla derecha buena o bien lo mezclas con el gain del ampli, poder elegir poca compresión, y si eres más de dedos "cómodos" y buscas fluidez, más compresión en el tacto y en el sonido. Actualmente mi prototipo lo tengo con una compresión bastante estándard y cubre bastantes situaciones.
7º- Grano y tracking
Tipo de grano similar al del DR. En cuanto al tracking, aunque el DR ya llevaba una mejora bastante considerable en el encadenado de las notas (el fallo típico del DS-1), se nota aún más en éste por la ecualización o el nivel de ganancia/compresión.
8º- Botones
Rojos o negros (el DR los llevaba naranjas o negros). Esto es importante, joder, no suenan igual.
9º- Acabado
Acabado heavy-relic by Daniel (nada de tirarlo desde un octavo piso, un relic hecho con cabeza y referencias de pedales relicados naturalmente, no se destroza por destrozar).
10º- Made In
Hand carved in Málaga, Spain.


