El destino ha querido que dos primos, que lo eran sin saberlo, se encuentren por una casualidad de la vida.
Lo que no consiguieron Isabel Gemio y Paco Lobatón, trabajando codo con codo,
lo ha obrado GORG. Quisiera mostraros el increíble e inmerecido regalo que me ha hecho mi primo Manolo Calambres. El pedal más acojonante que he tenido y tendré jamás. El último Pisotones. El sublime RANGEMASTER.
Estéticamente precioso. El diseño de la caja es obra de Rubén Hernández, recreando con exquisito gusto el diseño del original. Rubén, muchas gracias.
Y por dentro, la madre del cordero. Tras un huevo de tiempo buscando un germanio adecuado y gracias a un cacharrete de puta madre que se pilló (y que le sirvió para tirar el cajón de geranios fallutos que guardaba
Quien me iba a decir a mí, que babeaba viendo la página de Pisotones, como niño hambriento de una novela de Dickens un escaparate de dulces, que IBA A TENER UNO!!!
Un pedal único por todos estos motivos. Gracias, primo.




