Está construída por John Ray, luthier canadiense afincado desde hace años en Granada.
Unas fotos:
Delante:

Detrás. Por supuesto: es palo rosa brasileño

Roseta. Fijaos en el remate del ébano del diapasón:

Puente. A saco, sin cejuela

En su estuche:

Y junto a una 72 custom de las que hizo Rubén, para que comparéis tamaños:

El mástil tiene un tiro similar al de las gibson, lo que hace muy cómoda la digitación en los trastes bajos. Por otra parte, la menor tensión de las cuerdas (su dueño suele usar Pyramid para laúd o Savarez para "ancient instruments") obliga a tener una mano derecha muy sensible y modificar según me explicó su dueño la técnica de pulsación con uñas para sacarle un tono más dulce (en el estuche hay varios tipos de limas
A mí desde luego me queda muy grande esta pequeña parlour. Vamos, que para sacarle partido hay que saber tocar, aunque es una delicia chapurrear el guárdame las vacas con ese tono tan añejo.
Tiene una facilidad tremenda para proyectar el sonido sin ningún complejo desde esa cajita de juguete, que le da un timbre brillante, con mucho ataque y unos tiples increíbles. Pero lo que más sorprende es cuando la escuchas a varios metros y "tañida" por alguien que sabe: de repente se vuelve absolutamente dulce, pero con el regustillo de las viejas vihuelas.
Sobre esta guitarra (y digo sobre ESTE ejemplar concreto que me han dejado) se editó un libro de imágenes con notas a pie de foto explicando todo el proceso de fabricación, que también he podido disfrutar:

En la web del luthier hay más datos sobre dicho libro, así como info sobre sus trabajos:
http://johnguitar.com/
A ver si convenzo al propietario para que se grabe algo de Narváez o Milán.


