Bueno, aprovecho para presentaros a mi StratoBlaster. ¿Y eso qué es?.
Pues básicamente, era una Stratocaster MIM Deluxe (modelo Super Strat, según catálogo Fender de 1.999) que compré el el 2.000. No es una guitarra para tirar cohetes, pero era lo que me daba el presupuesto por entonces.
Durante los tres primeros años llevó las pastillas originales y cuerdas 0.10 - 0.46. No estaba mal, y como complemento de mi Jazzmaster de aquella época iba de cine.
Pero hace cinco años y medio, se quemó en un espantoso incendio que arrasó mi local de ensayo. Afortunadamente, se salvo, pero se llevó algún que otro golpe cortesía de los bomberos. Además, ya tengo el "relic" hecho, acabado "al fuego"
En lo que respecta a circuitería y sonido, aproveché este momento para restaurarla y darle mi "particular y desquiciado" sello.
Lo primero: Cambio obligado de pastillas ya que las otras quedaron “tocadas y hundidas”.
Aquí, todo fue resultado de muchos factores:
1º) Había poco presupuesto para reponer equipo así que en la tienda, mirando y requetemirando pastillas de distintos marcas y modelos, me decidí por Seymour Duncan.
Para el puente, una HB Jeff Beck, muy cañera. De hecho, la uso para los solos porque tiene más salida que el resto. Tocando en limpio, da un crunch con pegada. Es casi un efecto dentro de la propia guitarra. Primer cambio: La hice colocar inclinada, con el ángulo original de la simple.
Para el centro, una HB Jazz. Un sonido super gordo. Aquí, hubo que hacerle sitio en el cuerpo para meterla. Como se les fue un poco la mano con la sierra al hacer el hueco en el golpeador, no quedaba del todo bien, así que le puse un marco de humbucker en color crema, y listo.
Para el mástil, una HB ’59. Más cálida pero menos gruesa que la del centro, la segunda marcianada fue colocarla inclinada pero en sentido contrario a la del puente.
Lo que buscaba con las inclinaciones, era acentuar el carácter grave o agudo de las pastillas de mástil y puente.
2º) Se mantuvo el sistema de selector original, 5 posiciones y pulsando un botón se dispone de dos adicionales.
3º) En lo que respecta al tema del puente, al perder el vibrato en el incendio, ya decidí no reponerlo porque no soy de usarlo mucho, y tampoco le he sacado partido así que el puente está prácticamente fijo.
Para poder dejarlo así, decidí ponerle los cinco muelles (a lo SRV) en lugar de los tres que llevaba originalmente. Esto, unido al ajuste del alma y al cambio de calibre de cuerdas, en las que pasé a 0.11-0.52 la han hecho una guitarra muy estable de afinación, siempre en Mi estándar. Va más dura, pero es la que al tacto me resulta más blanda de todas las guitarras que tengo (algún amigo se me quejó de lo dura que va, pero es que soy muy bruto, lo reconozco).
Ya no es una Stratocaster, tiene un sonido super bronco que me encanta. Como tiene mucha salida, hay que ser moderado en el ataque de púa si quieres sonar limpio.
Otra pequeña putada que me han comentado algunos amigos que la han probado... hay poco sitio para meter la púa. Sí, es cierto, quedó un poco justo.
Quizá en el futuro me plantee intercambiar la posición de pastillas de puente y centro, así como poner unos pots con unos valores de resistencia más adecuados (con la Jazzmaster lo tengo controlado pero en Strato con humbuckers tengo que investigar sobre el tema), y por supuesto, apantallarla.
Ahí va la StratoBlaster o “La Vecina de la Bestia”. Ya añadiré alguna foto más en detalle.
Un saludo y gracias por vuestra atención.
Nacho.

