Una historia algo surrealista que quiero compartir con vosotros... y si acaso, que os riais un rato...
Hace tiempo me compré una Ovation ya con sus añitos, que venía con su magnífico estuche de fibra a medida y a prueba de bombas. El caso es que a alguno de sus propietarios anteriores se le ocurrió la magnífica idea de pintar el estuche de negro. Un estuchito tan majo, tan marrón él, con sus cantos de aluminio, pasó a estar perfectamente camuflado bajo una capa de pintura negra.
¿Todo? ¡Pues no todo! Porque nuestro adorable pintor se le ocurrió incluso pintar sobre las pegatinas adheridas al estuche!! Esas pegatinas que al cabo del tiempo se despegan y se caen... dejando ver debajo el hermoso color marrón original.
No sé qué os parece a vosotros, el caso es que a mí me encantaría devolverle a su ser y eliminar la pintura negra... pero hay miedito...
Si alguno entendeis un poco de pinturas, plásticos y decapantes, os ruego algún comentario que me pueda ayudar.
Confieso que esta vez no he usado el buscador para encontrar respuestas a problemas similares... pero dudo que nadie se haya enfrentado a una situación tan surrealista como esta!!!!
Aquí os presento a la víctima (ahora no me vengais diciendo que por supuesto, todos pintais vuestros estuches...!









