Todavía no le he dado toda la caña que quería sin embargo, ya la he probado lo suficiente como para comentaros mis sensaciones.
El sonido: Lo que más me ha impresionado a sido la variedad de sonidos y tonos que se le puede sacar a esta guitarra (blues, rock, hardrock cojonudo). Sé que las fabricaciones en México cojean de éste pie, pero en líneas generales, me ha sorprendido gratamente. El sonido que saca la pastilla del mástil es brutal, una gozada. No creía que aceptaría distorsiones saturadas, pero ha sido todo lo contrario, ésta guitarra se come lo que le eches. Cierto es que no desecho cambiarle las pastillas con el tiempo. A parte de poner las pastillitas en paralelo.
La madera: El mástil de arce, deseaba que mi nueva guitarra tuviera ésta madera, y así ha sido. El tacto del mástil una pasada…tanto que me he acoplado perfectamente a éste tipo de mástiles más gruesos, y eso que mi anterior guitarra principal era un Yamaha RGX. Dónde encuentro más dificultad es a la hora de realizar los bendings, supongo que será temporal.
Comodidad: Señores, esto es una strato. Para mi gusto, unas de las guitarras que mejor se acoplan a nuestro cuerpo serrano (lo listos que son estos yankis que han rebajado el cuerpo por detrás para la panchita cervecera!)
Estética: Qué decir de una guitarra basada en una de Hendrix y para colmo el blanquito cremita!
Acabado: Aceptable, con esto quiero decir que no está mal, pero es mejorable. Sin embargo al pensar que no ha superado los 500 euros (musicstore) no me importan lo más mínimo.
Espero que os haya gustado mi primera review.
Saludos a tol mundo y a ser felices!
Ahí van unas fotitos de mi nueva niña (no he conseguído subirlas bien



