Yo podría contar mil movidas raras (pero raras, raras), porque me las cogía dobladas un día si y otro también cuando salía de enano, pero la mejor fué un día que vino mi abuela a pasar el fin de semana a casa y la metieron en mi cuarto, y yo del pedal que traía ni me acordé, llegué literalmente inconsciente, me tumbé en mi cama vestido y todo (encima de ella) y me quedé dormido. Mi abuela gritando (paralítica además que era la pobre) y yo desmayao que no me despertaba.........
Lo mejor es que después de la ducha de agua fría y el par de ostias que me metió el viejo (mas preocupado por el estado del marcapasos de su santa madre, que de mi pedo, a los que ya estaba mas que acostumbrado), repetí la jugada una vez más

(algo se rompió en el GPS de mi coco, que no entendía la orden, "te hemos montado cama en el cuarto de tu hermano")
De todo esto, por supuesto, me enteré sentado a la mesa en la comida del domingo, porque yo no me acordaba absolutamente de nada (y la abuela sentada enfrente mío

asintiendo con la cabeza a la descripción de la jugada por parte de mi madre.......).
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