Que puedo decir de ella, a primera vista es la típica guitarra que te deja enganchado con el acabado que tiene. Abres el estuche y te quedas flipado mirándola. No te atreves ni a tocarla. Es muy ligera, casi diría que un poquito más que la Joe Perry y esas pastillas custombucker suenan muy muy bien. Aquí Gibson ha acertado con el cambio, ya que me gustan muchísimo más que las Burstbucker. La guitarra viene con su certificado enmarcado en un cuadro y firmado por Tom Murphy, así como unos guantes (es cierto, viene con unos guantes blancos) y una tela para cubrir la guitarra con el logo de la custom shop.
En fin, la guitarra es una auténtica pasada. Con esta ya he cubierto el cupo del año... o de varios... mi mujer no se lo cree
Os adjunto unas fotos:












