Así que no creo que nadie se sorprenda al saber que llevaba tiempo con ganas de tener una de éstas:

Una Ibanez Fireman, uno de los modelos signature de Paul Gilbert. Esta guitarra me lleva gustando desde que lo ví en directo en Madrid hace ya un puñado de años. Tocó con la primera Fireman, la del cuerpo de korina y 3 single coils de la que se hizo una tirada limitadísima a precio prohibitivo.
Después salió la FRM100, de caoba y con tres singles pero con un color y un acabado que no acababa de convencerme. Pero el año pasado se anunció la FRM250MF como ocasión del 25 aniversario del inicio de la colaboración de Paul Gilbert con Ibanez. Un modelo limitado a 250 unidades.

Cuerpo de caoba con tapa de arce flameado, mástil encolado de tres piezas de caoba y arce, diapasón de palorrosa, binding en cuerpo y mástil, pastillas DiMarzio Air Classic en mástil y puente y Area67 en el centro... Las especificaciones de la guitarra sobre el papel eran cojonudas. Lo que más me ha hecho dudar sobre comprar o no esta guitarra es que está fabricada en china.
He leído muchísimas opiniones sobre esta guitarra, el propio Gilbert usa esas guitarras tal cual y no he podido encontrar ninguna opinión desfavorable sobre ella. Es más, todo el mundo admitía que Ibanez China había hecho un trabajo estupendo. Pero todos sabemos cómo somos cuando tenemos guitarra nueva...

Llevo ya un par de días tocándola a conciencia y tengo que reconocer que es cierto: Ibanez China ha realizado un buen trabajo con esta guitarra. Me llegó con las cuerdas un poquito altas para mi gusto y no hubo ningún problema para ajustalas a mi gusto. No tuve problemas ni de trasteos ni de quintaje y la guitarra está muy bien acabada.

Y de sonido, pues tal como esperaba. No lleva pastillas de alta ganancia, pero las Air Classic responden de puta madre a lo que les des. Los que asocian Ibanez con mástiles finitos se llevarán un chasco con esta guitarra, ya que el mástil es gordote, muy parecido al de la Gibson SG que tengo en casa. Las posiciones 1, 3 y 5 corresponderían a las 3 posiciones de una Les Paul, mientras que en la 2 y la 4 se añade la pastilla central para dar el sonido strato característico. Curiosamente, el control de tono solo afecta a las posiciones en las que suena la pastilla de puente.
Al final estoy muy contento con la compra y empezando a pensar que los chinos empiezan a saber construir guitarras. Un par de fotos más para acabar con el tópic:




