La cantidad de llamadas de teléfono, mensajitos, wasaps, emails y demás que he recibido en estos últimos días, os aseguro que me han ayudado muchísimo a sobrellevar los momentos emocionalmente más complicados que he pasado en mi vida hasta el momento.
A veces es verdad que somos todos una familia bastante rara...pero una familia al fin y al cabo, y cuando hay una pérdida de alguien querido, todos servimos a todos de apoyo y consuelo.
Deseo que esto de las guitarras nos una a todos durante muchos años y que tardemos mucho en caer.
Un besazo a los camaradas, y cuidad de esta familia y de las vuestras.
Si me leéis poco en unos días no será porque no os esté leyendo, será en todo caso porque no tengo muchas cosas que contar en estos momentos.
