Claro, claro, hay guitarras buenas y malas, las buenas son buenas y las malas son malas, fútbol es fútbol, siempre positifo nunca negatifo (o era al revés?) etc. Así no me extraña que no haya debate

con tanta verdad inmutable y tanto rehuír el debate.
Los foros de debate no son para que cada uno ponga su opinión, sino para debatir las opiniones. No lo digo por este topic, que a pesar de todo creo que va por la línea correcta, pero yo ya estoy un poco hasta los huevecillos de la inveterada costumbre de que todo acabe con el típico "esto es una mierda y no tenéis ni puta idea porque mi opinión es más autorizada que la vuestra y no hay más que hablar".
Luego, en el otro lado, argumentos en plan que la pintura ha craquelado y por eso es mejor, o que las pastillas han perdido imán y por eso son tan dulces, me hacen muchísima gracia, porque el sonido que para mi cuenta para pillar una vintage es el de entonces, no la evolución, lo más cercano a lo que usaron los que crearon los sonidos que nos sirven de referencia. No un sonido pasado por el tamiz de los años. Y en ese sentido yo valoro el concepto Relic, el verdadero, que se formula de la siguiente manera: "No puedes tener una vintage, pero no te preocupes que te hago una guitarra igualita pero nueva y perfecta y sin gastarte un fortunón". Aplausos. "Y además te la craquelo"

Vaaaale, más aplausos
Lo que sí se observa es que una guitarra con solera, con años, con tralla, transmite más. Al menos a mi, y a muchos experimentados guitarristas que conozco. Será porque con esas guitarras se creó el pop, el roc, o como decía el Conselleiro, el poc-roc

, pero eso no tiene nada que ver con el sonido, que al final está en los dedos

o en si ponemos el cable palante o patrás. También tiene coña, te gastas miles de euros en el equipo y luego te enteras de que llevas toda la vida poniendo el puto cable al revés. Ni vintage ni ostias, el cable, Paco, el caaaable

.
Y sí, hay mucho vintage maltratado, de hecho mi Strato del 66 vino hecha una puta pena y Daniel lo sabe, y también sabe cómo la dejó Enrique García. Enrique, que sabe un huevo de esto, y a ver si se pasa por aquí y dice mú o algo, también ha dicho que normalmente el buen vintage admite restauración, y se consiguen recuperar magníficos instrumentos, cosa que no ocurre con el mal vintage. Es una incógnita saber cómo estarán las Custom shop dentro de 50 años, aunque yo creo que serán guitarras cojonudas, pero para entonces, mi Strato tendrá 100 años y el debate seguirá vigente. Os emplazo para entonces.
En el fondo, la diferencia es que yo puedo tener una Suhr custom blablabla y una Parker de cadmio sparkle de grafito microóndico cuando me salga de la punta del nabo, entre otras cosas, porque hay una legión de vendedores ávidos por colocarme una al mínimo despiste o ataque gaseoso y las casas están sacando modelos todos los días. Y pasará de moda y sacarán nuevos modelos similares, como ocurre con las teles o los ordenadores.
Y de hecho los que me conocéis sabéis lo que tengo por casa

En este momento son 15 las guitarras. Cada guitarra tiene sus cosas, y nadie lícitamente me puede, con base en la tan cacareada libertad de expresión, plantear ocurrencias basadas en "nada", sin debate ni argumentos. Porque yo tampoco me dedico a ir por los topics de las Suhr, las Tyler o las Benedetto dejando de idiotas a los que se dejan tres sueldos en ellas.
La serie L no tiene nada de mito. Desde luego ningún mito "L" alimenta fender, como lo prueba el que Fender no ha sacado ni sacará, creo yo, una reedición de series L; sacará, como ya sacó, una 54, una 56, una 60, una 62, una 65, una 69 o una 72, pero una L no. Lo de la L es una forma de designar a unos años, en los que curiosamente las especificaciones apenas variaron, y que además se corresponde con los últimos años de Leo Fender como propietario de la casa, ya que muy poco después se vendió a CBS y las guitarras empezaron a perder calidad paulatinamente. Así que tiene todo el sentido del mundo que haya una categoría de guitarras "L": ni más ni menos que las últimas que produjo Leo Fender como propietario de Fender antes de venderla. Ahí es nada.
También las PRS Pre-Factory valen el doble que las "post-factory" y se reconocen porque se pasaron tres pueblos con el tostao de los bordes y por el talón, que es más corto; o las Pensa-Suhr, por mucho que sea evidente que Rudy Pensa no se dedicaba a hacer guitarras con sus manos, sino a venderlas con moto y todo, cosa que hace muy bien el argentino.
Quizá a alguien no le importe que con esas guitarras pioneras de los sesenta se hizo una época irrepetible de grupos, álbumes, canciones, conciertos, ... aparecieron los primeros guitar-heroes, y la guitarra eléctrica se convirtió en un icono de la música, mucho más importante de lo que es hoy en día, en un icono de la cultura y en un vehículo imprescindible de la revolución musical.
Hoy en día cualquier mocoso de 15 años tiene una estupenda guitarra como regalo de fin de curso. Por aquellas, hacía falta el sueldo de un año para hacerse con una guitarra americana. Y aqui la gente en esa época no estaba para gastarse el dinero en una guitarra, desde luego.
Todo esto la gente lo valora muy poco, como lo demuestra que quien más quien menos tiene media docena de guitarras en casa, de valor equivalente a una fender sesentera, pero no tiene ninguna de estas. Así que no pretendo convencer a nadie, como tampoco me molesta ir contra corriente. Porque otros, los menos, nos hemos preocupado de buscarlas y hemos encontrado alguna cosilla, y todo lo bueno se recupera y restaura por muy jodido que esté, si hay buenos mimbres.
Y las stratos de los sesenta, como las Gibsons, estaban hechas con sus maderas originales, maderas hoy prohibidas o acaparadas como la buena caoba de Honduras, el palosanto de Río o el arce de Michigan, las pastillas estaban bobinadas con su cobre rojo, etc etc . Todo eso ha desaparecido y ha sido substituido por la producción en masa, las máquinas CNC y los materiales sucedáneos. Que sí, que el sonido está en los dedos, y ahora es todo más preciso, y sobre todo muchísimo más barato. Pero si cae en tus manos una de esas guitarras y no tienes un mínimo de respeto por ella, esté como esté, aquí hay algo que no funciona. Porque si está bien, sonará de muerte, y si está mal, merece la pena el esfuerzo de restaurarla, porque seguro que será una buena guitarra por muy muerta que parezca. Y en último caso, incluso no es descabellado cambiarle componentes, pastillas, clavijeros, y por supuesto trastes, para que vuelva a sonar.
Así que podemos hablar de santos, vírgenes y mitos, y de teorías basadas en misterios de universos paralelos. A mi lo que me parece que está en un universo distinto del mío son las opiniones basadas en nada, en "mi" gusto y "mi" opinión, como si el hecho de decirla a gritos y con letras mayúsculas le diera un valor del que desde luego, y para mi, carece
El que haya llegado hasta aquí que se tome una cerveza, que la merece
PS: a mi los trastes de acero no me gustan, se comen las cuerdas
