Ben Sidran (Chicago 1943) Pianista, cantante, compositor y productor, lleva ya varios años viniendo cada otoño a tocar una semana al Café Central de Madrid, del que dice : "
Uno de los grandes clubes de jazz del mundo, como el Village Vanguard neoyorquino, las paredes te cuentan historias asombrosas. Al entrar, notas todas las horas de música grande que ha habido ahí y te sientes conectado con ella. Esa es la clave del jazz: la conexión con la tradición".
Con motivo de sus 100 conciertos en ese escenario, el año pasado grabó allí en directo "Cien Noches" y este año ha presentado su nuevo disco "Dylan Different", una recreación de una docena de temas de Bob Dylan.
A ver que os parece
Os pongo un par de youtubes
http://www.youtube.com/v/dURkGycRGzM&feature=channel[/youtube]
http://www.youtube.com/v/KFTbqz_6pGI&feature=channel[/youtube]
Y la lista de reproducción en Spotify:
http://open.spotify.com/user/maqrolg/pl ... ME4OhmJIr5
Sidran surgió a la luz pública a finales de los sesenta como teclista de Steve Miller, ha producido discos a Van Morrison, Diana Ross, Mose Allison, Jon Hendricks, etc. Hombre sencillo y campechano, también es un intelectual y un erudito que ha materializado su pasión por la música en programas de radio y televisión americanas, aparte de varios libros (el más difundido es "Talking jazz")
Sobre este nuevo disco contestaba recientemente en una entrevista:
P.- ¿Por qué dedica este álbum a la figura de Bob Dylan?
R.- Es muy importante para la gente de mi generación. Su música forma parte de nuestras vidas. Empecé a tocar algunos de sus temas hace unos años, precisamente en el Café Central, y fueron muy bien acogidos. Me di cuenta de que había algo interesante en lo que estaba haciendo, así que decidí grabar un disco monográfico con mis propios arreglos, algo diferente, como indica el título, algo nuevo, porque en caso contrario es mejor no hacerlo.
P.- ¿Qué fue lo más difícil a la hora de intentar personalizar estas 12 canciones elegidas?
R.- Tuve que cambiar la estructura armónica de los temas, pero lo hice con sumo cuidado. La tarea exige mucho equilibrio, porque a la vez que intentas lanzar tu aportación debes conservar el mensaje emocional, el espíritu, la atmósfera de la música de Dylan.
P.- Se ha rodeado de viejos compañeros de batalla, como el saxofonista Bob Malach y el teclista y cantante Georgie Fame, y de gente nueva, como el guitarrista Rodolphe Burger.
R.- Bob y Georgie son parte de mi familia, casi tan cercanos como mi hijo Leo Sidran. Lo más importante es que con el resto de los músicos éramos extraños cuando comenzó la grabación y amigos cuando ésta finalizó. Sí hubo entre todos una respetuosa aproximación intelectual al mensaje de Dylan, una gran sensibilidad por el pasado y por el significado de su música. Quería lograr un sonido que recordase al de Dylan, un aura de misterio, el horizonte de lo desconocido.
P.- ¿Cómo fue la grabación?
R.- Tuve la suerte de conocer a Rodolphe Burger, un guitarrista francés, amante del blues de los 60 y los 70. Él me presentó al bajista [Marcello Giuliani] y al batería [Alberto Mallo] y grabamos en la granja donde vive, en las afueras de Estrasburgo. Grabamos en tres días y luego añadimos los vientos. Todo se hizo de forma muy doméstica y natural, fresca, la sala de grabación estaba cerca de la cocina, donde almorzábamos.
P.- ¿Cómo definiría la música de Bob Dylan?
R.- En cierta forma, es muy simple, es como la música de Thelonious Monk. Ahora bien, se trata de una obra tan personal, tan auténtica que, en ambos casos, interpretarla supone un auténtico desafío.
