
Se trata de una Cort Earth 1200, llegó a mis manos a través del amigo Pitarsky y la verdad es que fué un caso de amor al primer toque. Como podéis observar por las fotos sufrió un accidente de transporte antes de llegar a la tienda que Pere solucionó llevándola a un luthier que la reparó perfectamente. Podría maquillarla pero prefiero que muestre sus heridas, a fín de cuentas si no hubiese sido por ese accidente esta guitarra no habría llegado a mis manos.
De las maderas no tengo ni idea, solo se que es una de las acústicas más cómodas que he probado y que en cuanto a sonido es exactamente lo que tengo en la cabeza en el archivo "Cómo debe sonar una Dreadnought". Quizá la decoración pueda parecer un tanto recargada (me gustan las guitarras más bien sencillitas) pero la verdad es que el trabajo de inlays está tan bien hecho que no le puedo poner pegas.
Pues nada, que aquí la tenéis, estoy encantado con ella.








